Una carta de Umberto Cosmo.

De una carta del profesor U. Cosmo* (de los primeros meses de 1932) extraigo algunos trozos sobre el tema de Cavalcante y Farinata: “Me parece que nuestro amigo ha dado en el clavo, y algo que se aproxima a su interpretación he enseñado yo siempre. Junto al drama de Farinata está también el drama de Cavalcante y han hecho mal los críticos en el pasado (y lo siguen haciendo) al dejarlo en la sombra. Por consiguiente, el amigo haría una gran obra poniéndolo en evidencia. Mas para esto necesitaría profundizar un poco más en el alma medieval. Cada uno de los dos, Farinata y Cavalcante, sufre su drama. Pero el drama de uno no toca al otro. Están ligados por el parentesco de los hijos, pero son adversarios. Por eso, no se encuentran. Y su fuerza como dramatis personae, es su culpa como hombres. Más difícil me parece probar que la interpretación dañe vitalmente la tesis de Croce sobre la poesía y la estructura de la Comedia. Sin duda, la estructura de la obra tiene también valor de poesía. Con su tesis, Croce reduce la poesía de la Comedia a pocos fragmentos y pierde casi toda la sugestión que surge de ella. Es decir, pierde casi toda su poesía. La virtud de la gran poesía es la de sugerir más que la de decir, y sugerir siempre cosas nuevas. De aquí su eternidad. Por consiguiente, sería necesario poner bien en claro que la virtud de sugestión que emana del drama de Cavalcante emana de la estructura de la obra (la previsión del futuro y la ignorancia del presente de los condenados; su estar en ese determinado cono de sombra, como dice bastante felizmente el amigo, el estar los dos sufrientes en la misma tumba [¡ ?] ligados por determinadas leyes constructivas). Partes todas de la estructura que se convierten en fuentes de poesía. Quitadlas y la poesía se desvanece. Para estar más seguro del efecto, me parece que estaría bien probar de nuevo la tesis con cualquier otro ejemplo. Escribiendo del Paraíso he arribado a la conclusión de que, donde la construcción es débil, es débil también la poesía... Pero más eficaz sería buscar dicha prueba en cualquier episodio plástico del Infierno o del Purgatorio. Pienso por ello que el amigo haría muy bien en desarrollar su tesis con el rigor de su raciocinio y la claridad de su expresión. La comparación con las didascalias de los dramas propiamente dichos es sutil y puede ayudar a esclarecer. Te agrego algunas indicaciones bibliográficas más fáciles. El estudio de Russo se puede ver completo en: L. Russo, Problemi di metodo critico, Bari, Laterza, 1929. En la “Critica” estaría bien revisar lo que escribe Arangio-Ruiz (“Critica”, t. XX, pp. 340-457). El artículo ha sido declarado “bellísimo” por Barbi. Pretencioso en su filosofía pomposa, el estudio de Mario Rossi (Per lo studio della genesi della poesia dantesca. La seconda cantica: poesia e struttura nel poema) ‘ en “Annali dell’Istruzione media”, 1930, pp. 432-473. Barbi se ocupa de él, pero no dice nada de nuevo, en el último fascículo de los “Studi Danteschi”, (XVI, pp. 47 y ss.) Poesía e struttura nella Divina Commedia. Por la genesi e l’inpirazione centrale della Divina Commedia. En un estudio: Con Dante e coi suoi interpreti (Vol. XV “Studi Danteschi”), Barbi pasa revista también a las últimas interpretaciones del canto de Farinata. Y sin embargo Barbi publicó un comentario suyo en el vol. VIII de los “Studi Danteschi”.

Habría que hacer muchas observaciones sobre estas notas del profesor Cosmo.

* Mediante un amigo común, Gramsci había comunicado al prof. Umberto Cosmo su interpretación del drama de Cavalante. Umberto Cosmos respondió con una carta que fue transmitida a Gramsci, quien la transcribe luego en sus notas (N. del E.).

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