Antonio Pagliaro, Sommario di lingüística, arioeuropea, Fasc. I: Cenni storici e quistioni teoriche.* El libro es indispensable para ver los progresos hechos por la lingüística en estos últimos tiempos. Me parece que mucho ha cambiado (a juzgar por la recensión) pero que sin embargo no ha sido encontrada la base sobre la cual colocar los estudios lingüísticos. La identificación de arte y lengua hecha por Croce ha permitido cierto progreso, resolver algunos problemas y declarar otros inexistentes y arbitrarios, pero los lingüistas que son esencialmente históricos, se encuentran frente a otro problema. ¿Es posible la historia de las lenguas fuera de la historia del arte? y todavía, ¿es posible la historia del arte? Pero los lingüistas estudian precisamente las lenguas en cuanto no son arte, sino “material” del arte, en cuanto producto social, en cuanto expresión cultural de un pueblo dado, etc. Estas cuestiones no están resueltas o lo están con un retorno a la vieja retórica retocada (cfr. Bertoni).

• Libreria di Scienze o lettere del Dr. G. Bardi, 1930 (en las Pubblicazioni della scuola di filologia classica dell’Università di Roma, Serie seconda. Sussidi e materiali, II, 1). Sabre el libro de Pagliaro cfr. la recensión de Goffredo Coppola en el “Pegaso” de noviembre de 1930.

Para Perroto (¿también para Pagliaro?) la identificación entre arte y lengua ha llevado a reconocer como insolubles (¿o arbitrarios?) el problema del origen del lenguaje, lo que significaría preguntarse por qué el hombre es hombre (lenguaje, fantasía, pensamiento), me parece que esto no es muy preciso; el problema no puede resolverse por ausencia de documentos y por consiguiente es arbitrario. Se puede hacer, dentro de ciertos límites históricos, historia hipotética, conjetural o sociológica, pero no una historia “histórica”. Esta identificación permitiría también determinar lo que es error en la lengua, es decir, no-lengua. “Error es la creación artificial, racionalista, propuesta, que no se afirma porque nada revela, que es particular al individuo fuera de su sociedad.” Me parece que se podría decir entonces que la lengua = historia y no-lengua = arbitrio.

Las lenguas artificiales son como las jergas: no es verdad que sean absolutamente no-lenguas, porque en cierto modo son útiles, tienen un contenido histórico-social muy limitado. Pero esto ocurre también entre dialecto y lengua nacional-literaria. Y sin embargo, el dialecto también es lengua-arte. Pero entre el dialecto y la lengua nacional-literaria algo ha cambiado: precisamente el ambiente cultural, político, moral, sentimental. La historia de las lenguas es historia de las innovaciones lingüísticas, pero estas innovaciones no son individuales (como ocurre en el arte), sino de una entera comunidad social que ha innovado su cultura, que ha “progresado” históricamente. Naturalmente, tales innovaciones se convierten a veces en individuales, más no del individuo-artista, del individuo elemento histórico-cultural, completo, determinado.

En las lenguas no hay partenogénesis, es decir que una lengua produzca otra lengua, existen sí innovaciones por interferencias de culturas diversas, etc. Esto puede ocurrir de muy diferentes maneras: por interferencias de masas enteras de elementos lingüísticos y por interferencia molecular (por ejemplo: el latín ha innovado como “masa” el céltico de las Galias y ha influído, en cambio, “molecularmente” al germánico, es decir, prestándole palabras y formas, etc.). La interferencia y la influencia “molecular” puede ocurrir en el mismo seno de una nación, entre diversos estratos, etc. Una nueva clase que se convierte en dirigente innova como “masa”; la jerga de los oficios, etc., es decir, de las sociedades particulares, innova molecularmente. En estas innovaciones el juicio artístico tiene el carácter de “gusto cultural”, no de gusto artístico, y esto por la misma razón por la cual agradan las morochas o las rubias y cambian los “ideales” estéticos, ligados a determinadas culturas.

La lengua en Dante.

Importancia del escrito de Enrico Sicardi, La lingua italiana in Dante, editado en Roma por la Editorial Optima con prefacio de Francesco Orestano. No he leído el comentario de G. S. Gargàno (La lingua nei tempi di Dante e l’interpretazione della poesia) en el “Marzocco” del 14 de abril de 1929. Sicardi insiste sobre la necesidad de estudiar las “lenguas” de los distintos escritores, si se quiere interpretar exactamente su mundo poético. No sé si todo lo que escribe Sicardi es exacto y especialmente si es posible “históricamente” el estudio de las lenguas “particulares” de los diferentes escritores, dado que falta un documento esencial: un testimonio vasto de la lengua hablada en los tiempos de tales escritores. Sin embargo, el reclamo metodológico de Sicardi es justo y necesario (recordar en el libro de Vossler, Idealismo y positivismo en el estudia de la lengua,* el análisis estético de la fábula de La Fontaine sobre el cuervo y la zorra y la errónea interpretación de son bec debida a la ignorancia del valor histórico de son).

• Cfr. Positivismus und idealismus in der Sprachwissenschaft. Eine sprach philosophische Untersuchung von Karl Vossler, Heidelberg, 1904. (Positivismo e Idealismo en la ciencia del lenguaje. Una investigación filosófico-lingüística, de Karl Vossler) (N. del E.).

 

Bartoli. Cuestiones lingüísticas y derechos nacionales.

Discurso pronunciado en la inauguración del año académico turinés 1934, publicado en 1935 (ver nota en “Cultura” de abril de 1935). Según la nota parece que el discurso es muy discutible en algunas partes generales: por ejemplo la afirmación que “Italia dialectal es una e indivisible”. Noticias sobre el atlas lingüístico publicado en dos números de un “Boletín”.

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