La denominada “cuestión de la lengua”.

Parece claro que el De vulgari eloquentia de Dante debe ser considerado esencialmente como un acto de política cultural-nacional (en el sentido que tenía en aquel tiempo y en Dante, el término nacional); y siempre como un aspecto de la lucha política se ha planteado la llamada “cuestión de la lengua” que desde este punto de vista se convierte en algo interesante de estudiar. Ha sido una reacción de los intelectuales a la destrucción de la unidad política que existió en Italia con el nombre de “equilibrio de los Estados italianos”, una reacción a la destrucción y desintegración de las clases económicas y políticas, que se habían venido formando luego del año Mil con las Comunas y representó la tentativa, en gran parte lograda, de conservar y aún más de reforzar un grupo intelectual unitario, cuya existencia debía tener una gran importancia en el 1700 y 1800 (en el Risorgimento). El pequeño volumen de Dante tiene además mucha importancia por el tiempo en que fue escrito; no sólo de hecho sino elevando el hecho a teoría, los intelectuales italianos del período más fecundo de las Comunas, rompen con el latín y justifican el vulgar exaltándolo contra el “mandarinismo” latinizante, al mismo tiempo que en vulgar se expresan grandes manifestaciones artísticas. Que la tentativa de Dante tuvo enorme importancia innovadora se ve más tarde con el retorno del latín a lengua de las personas cultas (y aquí puede injertarse la cuestión del doble aspecto del Humanismo y del Renacimiento, que fueron esencialmente reaccionarios desde el punto de vista nacional-popular y progresivos como expresión del desarrollo cultural de los grupos intelectuales italianos y europeos).

www.gramsci.org.ar