Mario Puccini, Cola o ritratto dell’italiano.* Cola es un campesino toscano, perteneciente a la milicia territorial durante la guerra, con el cual Puccini quiso representar al “viejo italiano”, etc.: “...el carácter de Cola, sin reacciones pero sin entusiasmos, capaz de cumplir con su propio deber y aún de realizar cualquier acto de valor, pero por obediencia y por necesidad y como un cariñoso respeto por la propia piel, persuadido o no de la necesidad de la guerra, pero sin el más leve asomo de valores heroicos: el tipo de una conciencia, si no completamente sorda, pasiva por cierto a las exigencias sociales, entre santurrona y perezosa, resistente a poner atención en otra cosa que no sean las “órdenes del gobierno” y las modestas funciones de la vida individual, contento, en una palabra, de la existencia de llanuras sin ambición por las altas cimas.”**

• Editorial Veccioni, Aguila, 1927.

** Del comentario publicado en “Nuova Antologia” del 16 de marzo do 1928.

Ardengo Soffici. El Lemmonio Boreo, Filiación del Juan Crisbal de Romain Rolland. ¿Por qué fue interrumpido Lemmonio Boreo? El gesto quijotesco de Lemmonio Boreo es exterior y ficticio, falto en realidad de sustancia épico-lírica; es un rosario de pequeños hechos, no un organismo.

¿Podría darse en Italia un libro como Juan Cristobal? Pensándolo bien Juan Cristobal concluye todo un período de la literatura popular francesa (desde Los Miserables hasta Juan Cristobal); su contenido supera el del período precedente: de la democracia al sindicalismo. Juan Cristobal es la tentativa de una novela “sindicalista”, pero una tentativa fallida. Rolland estaba muy lejos de ser un antidemocrático, aunque sufriese fuertemente, los influjos morales e intelectuales del temperamento sindicalista.

Desde el punto de vista nacional-popular, ¿cuál era la actitud de Soffici? Una exterioridad quijotesca sin elementos reconstructivos, una crítica superficial y estetizante.

Giulio Bechi. Muerto el 28 de agosto de 1917 en el frente.* Escribe Mario Puccioni** “La mentalidad de los parlamentarios sardos quiso ver en Caccia grossa sólo un ataque despiadado contra usos y personas y logró hacerle pasar algunas dificultades, así hablaba Giulio con frase partenopea, de los dos meses de arresto en la fortaleza de Belvedere”; lo cual no es perfectamente exacto. Parece que Bechi había sido desafiado a duelo por haber “hablado mal de las mujeres sardas” y por consiguiente castigado por las autoridades militares por haber provocado el desafío.

• Cfr. periódicos y revistas de la época: sobre él escribe Guido Biagi en “Marzocco”. Cfr. Profili e caratteri de Ermenegildo Pistelli.

** Militarismo e italianità negli scritti di Giulio Bechi, en “Marzocco” del 13 de julio de 1930.

Bechi estuvo en Cerdeña con el 67° Regimiento de infantería. La cuestión del comportamiento de Bechi en la represión del llamado bandolerismo nuorese, con medidas de estado de sitio, ilegales, y el haber tratado a la población como negros, arrestando en masa a viejos y niños, se deduce del tono general del libro y de su mismo título y es más compleja de lo que cree Puccioni, el cual trata de poner de relieve cómo protestaba Bechi por el abandono en que era dejada Cerdeña y cómo exaltaba las virtudes nativas de los sardos. El libro muestra en cambio cómo Bechi había aprovechado la ocasión para hacer una mediocre literatura sobre acontecimientos graves y tristes para la historia nacional.

Analizar el articulejo de Croce (“Il seminatori” di G. Bechi), reproducido en Conversazioni Critiche, serie segunda, pp. 348 ss. Croce da un juicio favorable de esta novela y en general de la obra literaria de Bechi, especialmente de Caccia grossa, si bien distingue entre la parte “programática y apologética” del libro y la parte más propiamente artística y dramática. ¿Pero el mismo Caccia grossa no es en esencia un libro de politiquero y de los peores que se puedan imaginar?

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