Los “héroes” de la literatura popular.

Una de las actitudes más características del público popular hacia su literatura es ésta: no importa el nombre y la personalidad del autor, sino la persona del protagonista. Los héroes de la literatura popular, cuando han entrado en la esfera de la vida intelectual popular, se separan de su origen “literario” y adquieren el valor del personaje histórico. Toda su vida interesa, desde el nacimiento a la muerte, y esto explica el éxito de las “continuaciones”, aunque sean falsas; o sea, puede ocurrir que el primer creador del tipo haga morir en su trabajo al héroe y el “continuador” lo haga revivir, con gran satisfacción del público que se apasiona nuevamente y renueva la imagen prolongándola con el nuevo material que le ha sido ofrecido. Es preciso entender “personaje histórico” no en sentido literal, si bien puede ocurrir que los lectores populares no sepan distinguir más entre el mundo efectivo de la historia pasada y el mundo fantástico y discutan sobre personajes novelescos como lo harían sobre aquellos que han vivido, sino en sentido metafórico, para comprender que el mundo fantástico adquiere en la vida intelectual del pueblo una positividad fabulosa particular. Así ocurre, por ejemplo, que acontezcan contaminaciones’ entre diversas novelas porque se asemejan los personajes: el relator popular une en un sólo héroe las aventuras de varios héroes y está persuadido que así debe hacerse para ser “inteligente”.

El Judío errante.

Difusión de El Judío errante en Italia en el período del Risorgimento. Ver el artículo de Baccio M. Bacci Diego Martelli, l’amico dei “macchiaioli” [manchistas, mov. pintores Florencia] en el “Pégaso” de marzo de 1931. Bacci relata integralmente en partes y en otras resume (pp. 298-299) algunas páginas inéditas de los Ricordi della mia prima etá, en donde Martelli cuenta que frecuentemente (entre 1849 y 1859) se reunían en su casa los amigos del padre, todos patriotas y hombres de estudios como su mismo padre: Atto Vannucci, Giuseppe Arcangeli, profesor de griego y latín, Vincenzo Monteri, químico, fundador de la iluminación a gas en Florencia, Pietro Thouar, Antonio Mordini, Giuseppe Mazzoni triunviro con Guerrazzi y Montanelli, Salvagnoli, Giusti, etc.; discutían de arte y de política y a veces leían los libros que circulaban clandestinamente. Vieusseux había introducido El Judío errante que se leyó en casa de Martelli, delante de los amigos concurrentes de Florencia y de afuera. Cuenta Diego Martelli: “Quien se arrancaba los cabellos, quien golpeaba con los pies, quien enseñaba sus puños al cielo... “.

En un artículo de Antonio Baldini (“Corriere della Sera”, 6 de diciembre de 1931) sobre Paolina Leopardi (Tutta-di-tutti) y sus relaciones con Prospero Viani, partiendo de los rastros de un grupo de cartas publicadas por. G. Antona-Traversi (“Civiltà moderna, año III, n° 5, Florencia, Vallecchi) se recuerda que Viani solía enviar a Leopardi las novelas de Eugenio Sue (Los misterios de París y también El Judío errante) que Paolina encontraba “deliciosas”. Recordar el carácter de Prospero Viani, erudito, corresponsal de la Crusca y el ambiente en el que vivía Paolina, junto al ultrarreaccionario Monaldo, que escribía la revista “Voce della Ragione” (de la que Paolina era Jefe de redacción) y era adversario de los ferrocarriles, etc.

Cientificismo y consecuencias del bajo romanticismo.

Analizar la tendencia de la sociología de izquierda en Italia a ocuparse intensamente del problema de la criminalidad. Dicha circunstancia ¿está ligada al hecho que habían adherido a la tendencia de izquierda Lombroso y muchos de sus más “brillantes” seguidores, que parecían entonces la suprema expresión de la ciencia y que influían con todas sus deformaciones profesionales y sus problemas específicos? ¿O se trata de una consecuencia del bajo romanticismo de 1848 (Sue y sus elucubraciones de derecho penal novelado)? ¿O está ligada al hecho de que en Italia ciertos grupos intelectuales impresionados por la gran cantidad de asesinatos pensaban que no se podía avanzar sin haber explicado “científicamente” (o sea en forma naturalista) este fenómeno de “barbarie”?

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