Balzac.*

Ver el artículo de Paul Bourget Les idées politiques et sociales de Balzac en “Les Nouvelles Littéraires” del 8 de agosto de 1931. Bourget comienza haciendo notar cómo hoy se da cada vez más importancia a las ideas de Balzac: “L’école traditionaliste (es decir, reaccionaria extremista) que nous voyons grandir chaque jour, inscrit son nom à côté de celui de Bonald, de Le Play, de Taine lui-même.” **

• Recordar la admiración por Balzac de los fundadores de la filosofía de la praxis y las cartas inéditas de Engels en la que esta admiración es justificada críticamente. Cfr. Federico Engels, carta a Margaret Harkness de abril de 1888, publicada en Sur la litterature et l’art, (París, Ed. Soc. Internationales (N. del E.).

** En francés en el original: “ La escuela tradicionalista, que vemos engrandecer cada día, inscribe su nombre al lado de De Bonald, Le Play, y del mismo Taine”.

No era así en el pasado, en cambio Saint-Bouve, en el artículo de los “Lundis” consagrado a Balzac luego de su muerte, no menciona para nada sus ideas políticas y sociales. Taine, que admiraba a los escritores de novelas, le negó toda importancia doctrinal. El mismo crítico católico Caro, en los inicios del Segundo Imperio, juzgaba fútiles las ideas de Balzac. Flaubert escribe que las ideas políticas y sociales de Balzac no valen la pena de ser discutidas: “Il était catholique, légitimiste, propietario—escribe Flaubert—en inmense bonhomme, mais de second ordre.” ** Zola escribe: “Rien de plus étrange que ce soutien du pouvoir absolu, dont le talent est essentiellement démocratique et qui a écrit l’oeuvre la plus révolutionnaire. “**

• En francés en el original: “Era católico, legitimista, propietario„ un gran hombre, pero de segundo orden”.

** En francés en el original: “Nada más extraño que este partidario del poder absoluto, cuyo talento era esencialmente democrático y que escribió la obra más revolucionaria”.

Se comprende el artículo de Bourget. Se trata de encontrar en Balzac el origen de la novela positivista, pero reaccionaria, la ciencia al servicio de la reacción (tipo Maurras) lo cual, por otro lado, es el destino más exacto del positivismo establecido por Comte.

Balzac y la ciencia. Ver al respecto el “Prefacio general” de La Comedia Humana, donde Balzac escribe que el naturalista tendrá el eterno honor de haber mostrado que “l’animal est un principe qui prend sa forme extérieure, ou mieux, les différences de sa forme, dans les milieux où il est appelé à se développer. Les espèces zoologiques résultent de ces différences... Pénétré de ce système, je vis que la société ressemble à la nature. Ne fait-elle pas de l’homme, suivant les milieux, où son action se déploie, autant d’hommes différents qu’il y a de variétés zoologiques?... Il a done existé, il existera de tout temps des espèces sociales comme il y a des espèces zoologiques. La différence entre un soldat, un ouvrier, un administrateur, un oisif (!!), un savant, un homme d’Etat, un commerçant, un marin, un poète, un pauvre (!!), un prêtre, sont aussi considérables que celles qui distinguent le loup, le lion, l’àne, le corbeau, le requin, le veau marin, la brebis.”*

• En francés en el original: “el animal es un principio que adquiere su forma exterior, o mejor las diferencias de esa forma, en el medio donde está llamado a desarrollarse. Las especies zoológicas resultan de estas diferencias... Penetrado de este sistema observo que la sociedad se asemeja a la naturaleza para desplegar su acción, existiendo tantos hombres diferentes como variedades zoológicas hay... Por consiguiente, en todas las épocas han existido y existirán tantas especies sociales cuantas especies zoológicas hayan. La diferencia entre un soldado, obrero, administrador, ocioso (!!), sabio, hombre de Estado, comerciante, marino, poeta, pobre (!!) cura, es tan considerable como considerable son las diferencias que distinguen al lobo, león, asno, cuervo, tiburón, ternero, oveja”.

Que Balzac escribiese estas cosas y que acaso las tomase en serio e imaginase construir todo un sistema social sobre estas metáforas, no puede maravillar ni tampoco disminuir para nada la grandeza de Balzac artista. Lo que es notable es que hoy Bourget y, como él dice, la “escuela tradicionalista”, se apoyen sobre estas pobres fantasías “científicas” para construir sistemas políticos-sociales que no pueden, como antes, justificarse por su valor artístico. Partiendo de estas premisas, Balzac se plantea el problema de “perfeccionar al máximo estas especies sociales” y de armonizarlas entre si, pero como las “especies” son creadas por el ambiente, será necesario “conservar” y organizar el ambiente dado para mantener y perfeccionar la especie de referencia. Parece que Flaubert no se equivocaba escribiendo que no valía la pena discutir las ideas sociales de Balzac. Y el artículo de Bourget muestra solamente cuán fosilizada está la escuela tradicionalista francesa.

Pero si toda la construcción de Balzac no tiene importancia como “programa práctico”, es decir, del punto de vista desde el cual lo examina Bourget, existe en ella elementos que ofrecen interés para reconstruir el mundo poético de Balzac, su concepción del mundo tal como se ha realizado artísticamente, su “realismo” que aún teniendo orígenes ideológicos reaccionarios, propios a la Restauración, monárquicos, etc., no por ello es menos realismo efectivo. Y se comprende la admiración que sintieron por Balzac los fundadores de la filosofía de la praxis. Balzac ha intuido claramente que el hombre es todo el complejo de las condiciones sociales en las que se ha desarrollado y vive, y que para “cambiar” al hombre es necesario cambiar este complejo de condiciones. Que “política y socialmente” haya sido un reaccionario, se ve sólo en la parte extra artística de sus escritos (divagaciones, prefacios, etc.). Es verdad también que este “complejo de condiciones” o “ambiente” es entendido en sentido “naturalista”; y en efecto, Balzac precede a una determinada corriente literaria francesa, etc.

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