Por una nueva literatura (arte) mediante una nueva cultura.

Ver en el volumen de B. Croce: Nuovi saggi sulla letteratura italiana del Seicento (1931) el capítulo* en que habla de las academias jesuitas de poesía y las aproxima a las “escuelas de poesía” creadas en Rusia (Croce debe haberse basado como de costumbre en Fullop-Miller). Pero ¿por qué no las aproxima a las tiendas de pintura y escultura del 1400-1500? ¿Eran también “academias jesuitas”? ¿Y por qué aquello que se hacía con la pintura y la escultura no podía hacerse con la poesía? Croce no tiene en cuenta el elemento social que “quiere tener” una poesía propia, elemento “sin escuela”, es decir, que no se ha posesionado de la “técnica” y del mismo lenguaje. En realidad se trata de una “escuela” para adultos, que educa el gusto y crea el sentimiento “crítico” en sentido amplio. ¿Un pintor que “copia” un cuadro de Rafael hace “academia jesuita”? De la mejor manera, tal pintor “cala” en el arte de Rafael, trata de recrearlo, etc. ¿Por qué no podrán hacerse ejercicios de versificación entre obreros? ¿No servirían para educar el oído en la musicalidad del verso?

* Capítulo XII: “Poesía latina nel Seicento”, pp. 135-36. (N. del E.).

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