América Latina.

¿Es latina la América central y meridional? ¿Y en qué consiste esta latinidad? Gran fraccionamiento que no es casual. Los Estados Unidos, que a través de la política de la emigración tratan no sólo de mantener sino de acrecentar su concentración (que es una necesidad económica y política como lo demostró la lucha interna entre las distintas nacionalidades por influir sobre la dirección del gobierno en la política de guerra y como lo demuestra la influencia que tiene el elemento nacional en la organización política y sindical de los obreros, etc.), ejercen un gran peso para mantener esta disgregación, a la cual tratan de superponer una red de organizaciones y movimientos guiados por ellos: 1) Unión panamericana (política estatal): 2) movimiento misionero para sustituir el catolicismo por el protestantismo; 3) oposición a la Federación del Trabajo de Amsterdam y tentativa de crear una Unión panamericana del trabajo. [Ver si existen también otros movimientos e iniciativas de este género]; 4) organización bancaria, industrial, de crédito que se extiende por toda América. (Este es el primer elemento).

América central y meridional se caracterizan: 1) por un número considerable de Pieles Rojas que aunque sea pasivamente ejercen una influencia sobre el Estado: sería útil poseer informaciones sobre la posición social de estos Pieles Rojas, sobre su importancia económica, su participación en la propiedad de las tierras y en la producción industrial: 2) las razas blancas que dominan en América central y meridional no pueden reintegrarse a patrias europeas que tengan una gran función económica e histórica (Portugal, España, Italia) parangonable a la de los Estados Unidos. Dichas razas representan en muchos Estados una fase semifeudal y jesuítica, por lo que se puede decir que todos los Estados de la América central y meridional (exceptuada Argentina, quizás) deben atravesar la fase del Kulturkampf y el advenimiento del moderno Estado laico (la lucha de México contra el clericalismo es un ejemplo de esta fase). La difusión de la cultura francesa está ligada a esta fase: se trata de la cultura masónico-iluminista [luz divina interior en vez de sacramentos], que ha dado lugar a las llamadas "Iglesias positivistas", en las cuales participan también muchos obreros que se llaman sin embargo sindicalistas anárquicos. Aporte de las distintas culturas: Portugal, España, Francia, Italia.

Cuestionario del nombre: ¿América latina, o ibérica o hispánica? Franceses e italianos usan "latina", portugueses "ibérica", españoles "hispánica". De hecho la influencia mayor es la ejercida por Francia; las otras tres naciones tienen una escasa influencia, no obstante la lengua, porque estas naciones americanas surgieron en oposición a España y Portugal y tienden a crear un nacionalismo propio y una cultura propia. Influencia italiana caracterizada por la naturaleza social de la emigración italiana; por otro lado en ningún país americano los italianos son la raza hegemónica.

Un artículo de Lamberti Sorrentino, Latinità dell'America en la "Italia Letteraria" del 22 de diciembre de 1929. "Las repúblicas sudamericanas son latinas por tres factores principales: la lengua española, la cultura predominantemente francesa, el aporte étnico en lo fundamental (!) italiano. Este último es de los tres el factor más profundo y sustancial, porque confiere a la nueva raza que se forma, el carácter latino (!); y en apariencia (!) el más fugaz, porque a la primera generación, perdiendo cuanto tiene de original y propio [¡es una hermosa adivinanza todo esto!], se aclimata espontáneamente (!) en el nuevo ambiente geográfico y social". Según Sorrentino es interés común de españoles, franceses e italianos el que sea conservada (!) la lengua española, trámite para la formación de una profunda conciencia latina capaz de resistir las desviaciones (!) que empujan a los americanos del sur hacia la confusión ( !) y el caos.

El director de un periódico literario ultra-nacionalista de la Argentina (el país más europeo y latino de América) ha afirmado que el hombre argentino "fijará su tipo latino-anglosajón predominante". El mismo escritor, que se autodefine "argentino al cien por cien", dijo todavía más explícitamente: "En cuanto a los norteamericanos, cuyo país nos ha dado la base constitucional y escolar, es bueno decirlo de una buena vez: nosotros nos sentimos más próximos a ellos por educación, gustos, manera de vivir, que a los Europeos y a los Españoles afro-europeos, como aman calificarse estos últimos; y no hemos temido jamás el látigo de los Estados Unidos. [Se refiere a la tendencia española a considerar los Pirineos como una barrera cultural entre Europa y el mundo ibérico: España, Portugal, América central y meridional y Marruecos. Teoría del iberismo (iberoamericanismo), perfeccionamiento del hispanismo (hispanoamericanismo)]. El iberismo es antilatino: las repúblicas americanas deberían orientarse sólo hacia España y Portugal. [Puros ejercicios de intelectuales y de grandes venidos a menos que no quieren persuadirse de que hoy cuentan muy poco]. España hace grandes esfuerzos para reconquistar América del Sur en todos los campos: cultural, comercial, industrial, artístico. [¿Pero con qué resultado?]. La hegemonía cultural de Francia está amenazada por los Anglosajones; existen un Instituto argentino de cultura inglesa y otro de cultura norteamericana que son entes muy ricos y vivaces: enseñan la lengua inglesa con grandes facilidades para los alumnos, cuyo número va en constante aumento y con programas de intercambios universitarios y científicos de ejecución segura. La inmigración italiana y española se ha estancado; aumenta la inmigración polaca y eslava. Sorrentino desearía un frente único franco-itálico-ibérico para mantener la, cultura latina.

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