"Stracittà e Strapaese" *.

Fragmentos publicados por La Fiera Letteraria del 15 de enero de 1928. De Giovanni Papini: "La ciudad no crea, pero consume. Como al emporio donde afluyen los bienes arrancados a los campos y a las minas, así también acuden las almas más frescas de la provincia y las ideas de los grandes solitarios. La ciudad es como una hoguera que ilumina porque quema lo que fue creado lejos de ella y a veces contra ella. Todas las ciudades son estériles. Allí nacen en proporción pocos niños y casi nunca un genio. En las ciudades se goza, más no se crea, se ama más no se genera, se consume pero no se produce". Al margen de las sandeces "absolutas", hay que subrayar que Papini tiene delante el modelo "relativo" de la ciudad no-ciudad, de la ciudad Coblenza de los consumidores de renta agraria y casas de tolerancia.

* Sobre estos movimientos literarios véase ANTONIO GRAMSCI. Literatura y Vida Nacional, Editorial Lautaro, 1961, p. 196. (N. de la T.).

En el mismo número de La Fiera Letteraria, se lee este párrafo: "Nuestro complejo supernacional se presenta con los siguientes caracteres: resuelta aversión a todas aquellas formas de civilización que no correspondan a la nuestra o que dañen, no siendo digeribles, las dotes clásicas de los italianos; v de allí tutela del sentido universal del país que es, para definirlo brevemente, la relación natural e inmanente entre el individuo y su tierra. En pocas palabras, exaltación de nuestras características en todo campo y actividad de la vida, es decir: base católica, sentido religioso del mundo, simplicidad y sobriedad fundamentales, adherencia a la realidad, dominio de la fantasía, equilibrio entre espíritu y materia". (Podemos preguntarnos ¿Cómo podría existir una Italia moderna, una nación italiana, sin la formación y el desarrollo de las ciudades y sin la influencia ciudadana unificadora? "Strapaesanisrno" [superpaís] habría significado, en el pasado, municipalismo, como significó disgregación popular y dominio extranjero. Y el catolicismo mismo ¿se habría desarrollado si el Papa en lugar de residir en Roma hubiese tenido su residencia en un pequeño agujero de campaña?

Y este juicio de Francesco Mariano (publicado en L'Assalto de Bolonia) "En el campo filosófico, yo creo encontrar en cambio una verdadera antítesis: la vieja antítesis de más de cien años y siempre vestida de nuevos aspectos, entre el voluntarismo, el pragmatismo, el activismo identificable en la Stracittà [superciudad] y el iluminismo, el racionalismo, el historicismo identificable en el Strapaese". (Es decir, que los principios inmortales se habrían refugiado en el Strapaese).

En todo caso es preciso anotar que la polémica "literaria" entre Strapaese y Stracittà no fue más que la cortina de humo en la polémica entre el consersadorismo parasitario y las tendencias innovadoras de la sociedad italiana. En La Stampa del 4 de mayo do 1929, escribe Mino Maccari: "Cuando Strapaese se opone a las importaciones modernistas, su oposición quiere salvar el derecho de seleccionarlas a los fines de impedir que los contactos nocivos, confundiéndose con los que puedan ser benéficos, corrompan la integridad de la naturaleza y del carácter propios a la civilización italiana, quintaesenciada en el curso de siglos y anhelante hoy (!) de una síntesis unificadora". (Ya "quintaesenciada" pero no "sintetizada" y "unificada" !!!).

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