La función de los católicos en Italia.

En la "Nuova Antologia" del 1ro. de noviembre de 1927, Gianforte Suardi publica una nota, Quando e come i cattolici poterono partecipare alle elezioni politiche, muy interesante y necesaria de recordar como documento de la actividad y de la función de la Acción Católica en Italia.

A fines de septiembre de 1904, luego de la huelga general, Suardi fue llamado telegráficamente a Milán por Tommaso Tittoni, ministro de Relaciones Exteriores del ministerio Giolitti [Tittoni se encontraba en su villa de Desio en el momento de la huelga y dado el peligro de que Milán pudiese ser aislada por la ausencia de comunicaciones, pareció que debía asumir especiales y personales responsabilidades. Esta mención de Suardi significa en mi opinión que los reaccionarios locales habían pensado ya en alguna iniciativa de acuerdo con Tittoni]. Tittoni le comunicó que el Consejo de Ministros había decidido llamar de inmediato a elecciones y que era preciso unir todas las fuerzas liberales y conservadoras en el esfuerzo por cerrar el paso a los partidos extremos. Suardi, exponente liberal de Bérgamo, había logrado en esta ciudad ponerse de acuerdo con los católicos en lo referente a la administración local; era preciso obtener el mismo resultado para las elecciones políticas, persuadiendo a los católicos de que el Non expedit * de nada servía a su partido. perjudicaba a la religión y constituía un grave daño a la patria, dejando libre el paso al socialismo.

* Non expedit: (no conviene): fórmula usada por la Iglesia para indicar la prohibición a los católicos italianos de participar en las elecciones en general en la vida política del Estado. El Papa Pío X mediante la encíclica El firme propósito, aun cuando no revocando formalmente la prohibición, autoriza a los católicos a actuar en la vida política. (N. del T.).

Suardi aceptó la tarea. En Bérgamo habló con el abogado Paolo Bonomi y logró convencerlo de viajar a Roma, presentarse al Papa y agregar a las insistencias de Bonomelli y de otros autorizados personajes para que fuese retirado el Non Expedit, la de los católicos bergamascos. Pío X rechazó al principio el pedido, pero aterrorizado por Bonomi que le trazó un cuadro catastrófico de las consecuencias que tendría para Bérgamo la ruptura entre los católicos y el grupo Suardi, "con lenta y grave palabra exclamó: "Haced, haced aquello que os dicte vuestra conciencia". Bonomi: ¿Hemos comprendido bien, Santidad? ¿Podemos interpretar que es un sí?... ". Papa: "Haced aquello que os dicte vuestra conciencia. Repito"". De inmediato Suardi tuvo una conversación con el cardenal Agliardi (de tendencia liberal) que lo puso al corriente de cuanto había ocurrido en el Vaticano luego de la audiencia dada por el Papa a Bonomi. (Agliardi estaba de acuerdo con Bonomelli para que fuese-retirado el Non Expedit).

Un día después de esta audiencia un periódico oficioso del Vaticano había publicado un artículo que desmentía las versiones difundidas en torno a la audiencia y a novedades acerca del Non expedit, afirmando decididamente que sobre tal problema nada había cambiado Agliardi pidió de inmediato una audiencia y frente a sus preguntas el Papa repitió su fórmula: "He dicho [a los bergamasquinos] que hiciesen aquello que les dictara su conciencia". Agliardi hizo publicar un artículo en un periódico romano, donde se afirmaba que del pensamiento del Papa acerca de las próximas elecciones políticas eran depositarios el abogado Bonomi y el profesor Rezzara y que a éstos debían dirigirse las organizaciones católicas. Fue así cómo se presentaron candidaturas católicas (Cornaggia en Milán, Cameroni en Treviglio, etc.); y en Bérgamo aparecieron sosteniendo candidaturas políticas, manifiestos de ciudadanos hasta entonces abstencionistas.

Para Suardi este acontecimiento señala el fin del Non expedit y representa la alcanzada unidad moral de Italia, pero exagera un tanto, aun cuando el hecho es importante en sí.

Gianforte Suardi, en la "Nuova Antologia" del 10 de mayo de 1929 (Costantino Nigra e il 20 settembre del 1870), agrega un elemento a su narración del 1ero. de noviembre de 1927 sobre la participación de los católicos en las elecciones de 1904 con el consentimiento de Pío X; elemento que había omitido para tener en reserva antes de la Conciliación. Pío X, saludando a los Bergamascos (Paolo Bonomi, etc.) habría agregado: "Repetid a Rezzara (que no había tomado parte en la audiencia y que, como es sabido, era uno de los más autorizados jefes de la organización católica) cuál es la respuesta que les he dado y decidle que el Papa callará". El subrayado es justamente el elemento omitido. Una bellísima cosa, como se ve, y de muy elevada importancia moral.

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