Organización de las sociedades nacionales.

He anotado en otras partes * que en una determinada sociedad nadie está al margen de una organización y de un partido, ya que ello se entiende en un sentido amplio y no formal. En esta multiplicidad de sociedades particulares, de doble carácter --natural y contractual o voluntaria-- una o más prevalecen relativa o absolutamente, constituyendo el aparato hegemónico de un grupo social sobre el resto de la población (o sociedad civil), base del Estado, entendido estrictamente como aparato gubernativo-coercitivo.

* Ver al respecto Algunos puntos preliminares de referencia incluidos en El Materialismo Histórico y la filosofía de Benedetto Croce, Editorial Lautaro, 1958, pp. 11-28. (N. del T.).

Sucede a menudo que una persona pertenezca a más de una sociedad particular y con frecuencia a sociedades que objetivamente están en contradicción entre sí. Una política totalitaria tiende precisamente: 1) a obtener que los miembros de un determinado partido encuentren únicamente en este partido todas las satisfacciones que antes hallaban en una multiplicidad de organismos, es decir, a romper todos los hilos que ligan estos miembros a organismos culturales extraños; 2) a destruir todas las otras organizaciones o a incorporarlas a un sistema del cual el partido sea el único regulador. Esto ocurre: 1) cuando el partido dado es el portador de una nueva cultura y se da una fase progresista; 2) cuando el partido dado quiere impedir que otra fuerza, portadora de una nueva cultura, se convierta en "totalitaria" y se da una fase regresiva y reaccionaria objetivamente, aunque la reacción (como siempre ocurre) se enmascare y trate de aparecer como portadora de una nueva cultura.

Luigi Einaudi, en la "Riforma Sociale" de mayo-junio de 1931, reseña un volumen francés. Les sociétés de la nation, Etude sur les éléments constitutifs de la nation française, de Etienne Martin Saint-Léon [12], donde son estudiadas una parte de estas organizaciones, mas sólo aquellas que existen formalmente. (Por ejemplo, los lectores de un periódico ¿forman o no una organización?). De cualquier manera, en caso de que este argumento se tratase, ver el libro y también la reseña de Einaudi.

12 Vol. de pp. 415, editorial Spes, París, 1930.

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