Periodismo

Periodismo integral.

El tipo de periodismo que se considera en esta nota es el que se podría llamar "integral" (en el sentido que adquirirá un significado cada vez más claro en el curso de estas mismas notas), es decir, aquel que no sólo trata de satisfacer todas las necesidades (de cierta categoría) de su público sino que se esfuerza por crear y desarrollar estas necesidades y por ello de estimular, en cierto sentido, a su público y de aumentarlo progresivamente.

Si se examinan todas las formas de periodismo y de actividad publicitaria-editorial existentes en general, se puede apreciar que cada una de ellas presupone otras fuerzas a integrarse o coordinarse "mecánicamente". Para desarrollar críticamente el tema y estudiar todos sus aspectos, parece más oportuno (a los fines metodológicos y didácticos) presuponer otra situación, a saber: que existe, como punto de partida, un agrupamiento cultural (en sentido lato) más o menos homogéneo, de cierto tipo, de cierto nivel y especialmente con cierta orientación general, y que sobre esa agrupación se quiere tomar apoyo para construir un edificio cultural completo, autárquico, comenzando directamente por... la lengua, es decir, por el medio de expresión y de contacto recíproco. Todo el edificio debería ser construido según principios "racionales", funcionales, porque se tienen determinadas premisas y se quieren alcanzar determinadas consecuencias. Por cierto, durante la elaboración del "plan" las premisas necesariamente cambian, porque si bien es verdad que cierto fin presupone ciertas premisas, también es cierto que durante la elaboración real de la actividad dada, las premisas se van cambiando necesariamente y son transformadas, y la conciencia del fin, al ampliarse y concretarse, reacciona sobre las premisas "conformándolas" progresivamente. La existencia objetiva de las premisas permite pensar en ciertos fines, es decir, las premisas dadas son tales sólo en relación con ciertos fines que se pueden considerar fines concretos. Pero si los fines comienzan a realizarse progresivamente, por el hecho de su realización, de la efectividad alcanzada, cambian necesariamente las premisas iniciales, que ya no son... iniciales, y en consecuencia también cambian los fines probables, y así sucesivamente.

Raramente se piensa en esta relación, aunque sea de evidencia inmediata. Su manifestación la vemos en las empresas organizadas "según un plan" y que no son puros "mecanismos", justamente porque se basan en este modo de pensar en el que la parte de libertad y de espíritu de iniciativa (espíritu de "combinaciones") es mucho más grande de lo que desean admitir, a causa del papel de máscaras de la comedia del arte que les es propio, los representantes oficiales de la "libertad" y de las "iniciativas" abstractamente concebidas (o tal vez demasiado "concretamente" concebidas). Por lo tanto, este nexo es verdadero; sin embargo, también es verdad que las "premisas" iniciales vuelven a presentarse continuamente, aunque sea en otras condiciones. Que se enseñe el alfabeto a una "tanda escolar" no significa que el analfabetismo desaparezca de pronto y para siempre; cada año habrá una nueva "tanda" a la que hay que enseñar el alfabeto. Pero es evidente que cuanto más raro llega a ser el analfabetismo en los adultos, tanto menor será la dificultad para poblar las escuelas elementales en un 100 %, en consecuencia: habrá siempre analfabetos, pero tenderán a desaparecer hasta llegar al límite normal de los niños de cinco a seis años.

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