Cuestiones escolares.

Hay que confrontar el artículo "Il facile e il difficile" de Metron [diario estadístico creado en 1920 por Corrado Gini, 1884-1965, estadista y demógrafo] aparecido en Corriere della Sera el 7 de enero de 1932. Metron hace observaciones interesantes (refiriéndose a los cursos de ingeniería y a los exámenes de Estado para los ingenieros): 1) que durante el curso el docente habla por cien y el estudiante absorbe el uno o el dos por ciento; 2) que en los exámenes de Estado los candidatos saben responder a las cuestiones "difíciles" y fallan en las cuestiones "fáciles". Pero Metron no analiza exactamente las razones de estos dos problemas y no indica ningún remedio "tendencial". Me parece que esas dos deficiencias están ligadas al sistema escolar de las lecciones-conferencias sin "seminario" y al carácter tradicional de los exámenes, que ha creado una psicología tradicional de los exámenes. Apuntes y fascículos. Los apuntes y fascículos se escriben especialmente sobre cuestiones "difíciles"; en la misma enseñanza se insiste en lo "difícil", en la hipótesis de que el estudiante mantiene una actividad independiente para las "cosas difíciles". Cuanto más se acercan los exámenes tanto más se resume la materia del curso, hasta que en la víspera sólo se "repasan" las cuestiones más difíciles; el estudiante está como hipnotizado por lo difícil y todas sus facultades mnemónicas [toda su memoria] y su sensibilidad intelectual se concentran sobre las cuestiones difíciles, etc. En cuanto a la mínima absorción: el sistema de las lecciones-conferencias lleva al docente a no repetirse o a repetirse lo menos posible; las cuestiones entonces son presentadas dentro de un cuadro determinado, lo que las hace unilaterales para el estudiante. El estudiante absorbe el uno o el dos por ciento de lo que dice el profesor pero si el cien por cien está formado de unilateralidades diversas, la absorción evidentemente sólo puede resultar muy baja. Un curso universitario es concebido como un libro sobre el tema. ¿Pero se puede llegar a ser culto con la lectura de un solo libro? Se trata pues de la cuestión del método de enseñanza universitaria, es decir: ¿en la Universidad se debe estudiar, o estudiar para saber estudiar ¿Se deben estudiar "hechos" o el método para estudiar los "hechos"? La práctica del "seminario" debería integrar y vivificar la enseñanza oral.

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