Problemas de la nueva función que podrán asumir las Universidades y las Academias.

Actualmente estas dos instituciones son independientes entre sí, y las Academias son el símbolo, a menudo con razón ridiculizado, de la separación existente entre la cultura y la vida, entre los intelectuales y el pueblo (de ahí proviene la fortuna de los futuristas en el primer período de Sturm und Drang [tormenta y tensión] antiacadémico, antitradicionalista, etc.).

En una nueva situación de las relaciones entre vida y cultura, entre trabajo intelectual y trabajo industrial, las academias deberían convertirse en la organización cultural (de sistematización, expansión y creación intelectual) de los elementos que después de la escuela unitaria pasarán al trabajo profesional, y un terreno de encuentro entre ellos y los universitarios. Los elementos sociales ocupados en el trabajo profesional no deben caer en la pasividad intelectual, sino que deben tener a su disposición (por iniciativa colectiva no privada, como función social orgánica reconocida de necesidad y utilidad pública) institutos especializados en todas las ramas de investigación y de trabajo científico; en las que podrán colaborar y donde encontrarán todos los subsidios necesarios para cada forma de actividad cultural que quieran emprender.

La organización académica deberá ser reorganizada y vivificada de un extremo al otro. Territorialmente tendrá una centralización de competencias de especializaciones: centros nacionales que se agregarán a las instituciones existentes, secciones regionales y provinciales, círculos locales urbanos y rurales. Se dividirá por competencias científico-culturales, que estarán todas representadas en los centros superiores, pero sólo parcialmente en los círculos locales. Hay que unificar los distintos tipos de organizaciones culturales existentes: Academias, Institutos de cultura, círculos filosóficos, etc., integrando el trabajo académico tradicional, que consiste preferentemente en la sistematización del saber del pasado o en la fijación de una media del pensamiento nacional como guía de la actividad intelectual, con actividades ligadas a la vida colectiva, al mundo de la producción y del trabajo. Se controlarán las conferencias industriales, las actividades de la organización científica del trabajo, los gabinetes experimentales de fábrica, etc. Se construirá un mecanismo para seleccionar y estimular el desarrollo de las capacidades individuales de las masas populares, capacidades hoy sacrificadas y frustradas por medio de errores y tentativas sin éxito. Cada círculo local debería tener necesariamente una sección de ciencias morales y políticas, e ir organizando conjuntamente las otras secciones especiales que se encargarían de discutir los aspectos técnicos de los problemas industriales, agrarios, de organización y racionalización del trabajo, problemas fabriles, agrícolas y burocráticos. etc. Congresos periódicos de diverso tipo harían conocer a los más capaces.

Sería útil tener la lista completa de las Academias y de las otras organizaciones culturales actualmente existentes y de los temas preferentemente tratados en sus trabajos y publicados en sus "Actas": se trata, en buena medida, de cementerios de la cultura, si bien tienen una función en la psicología de la clase dirigente.

La colaboración entre estos organismos y las universidades debería ser estricta, así como con todas las escuelas superiores especializadas de todo género (militares, navales, etc.). El objetivo es obtener una centralización y un impulso de la cultura nacional, que serian superiores a los de la Iglesia Católica.*

* Este esquema de organización del trabajo cultural según los principios generales de la escuela unitaria se debería desarrollar cuidadosamente en todas sus partes y servir de guía aun para la formación de los más pequeños centros de cultura, que serían como un embrión y una molécula de toda la maciza estructura. También las iniciativas de carácter transitorio y experimental deberían ser concebidas de modo que pudieran quedar ubicada dentro del esquema general y ser al mismo tiempo elementos vitales que tiendan a crear todo el esquema. Hay que estudiar con atención la organización y el desarrollo del Rotary Club.

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