Los católicos y el nacionalismo chino.

Del artículo "Il riformatore cinese Suen Uen e le sue teorie politiche e sociali", aparecido en Civiltà Cattolica el 4 y el 18 de mayo de 1929: "El partido nacionalista ha promulgado decreto tras decreto para honrar a Suen Uen. El más importante es el que prescribe la ceremonia del lunes. En todas las escuelas, oficinas, puestos militares, en todas las instituciones que pertenezcan de algún modo al partido nacionalista, cada lunes, se reunirán todos ante el retrato del "padre de la patria" y le tributarán, todos juntos, una triple inclinación de cabeza. Luego se leerá su "testamento político", que contiene la quintaesencia de sus doctrinas y seguirán tres minutos de silencio para meditar sus grandes principios. Esta ceremonia se hará en todo acto importante." En todas las escuelas es obligatorio estudiar el Sen-Min-ciu-i (triple demismo), también en las escuelas de los católicos y de otras sectas confesionales religiosas, y ello es condición sine qua non para su existencia legal. El delegado apostólico de China, monseñor Costantini, en una carta al padre Pasquale D'Elia S. J., misionero italiano y miembro de la oficina Sinológica [estudio de la lengua y cultura china] de Zi-ka-Wei, ha tomado posición con respecto a estas obligaciones legales. La carta fue publicada al comienzo de la obra Le triple demisme de Sun Wen, traducida, anotada y evaluada por Pascual H. D'Elia S. J. (Oficina Sinológica de Zi-Ka-Wei, imprenta de Tou-Sé-Wé, Shanghai, 1929, pp. CLVIII-530, 4 dólares chinos). Costantini no cree que Sun haya sido "divinizado": "En cuanto a la inclinación de cabeza ante el retrato de Sun Yat-Sen [1866-1925, médico, líder nacionalista, ayudó a derrocar el gob. manchú y establecer la república en Cantón (sur, 1917) tras crear el Guomindang (Part. Nac. del Pueblo) con participación del PCCh], los escolares cristianos no tienen por qué inquietarse. Por su naturaleza, la inclinación de cabeza no tiene sentido supersticioso. Según la intención del gobierno, esta ceremonia no es más que un homenaje meramente civil a un hombre considerado Padre de la Patria. Podrá ser excesivo pero no es en ningún modo idolátrico (el gobierno, en sí, es ateo) y no está ligado a ningún sacrificio. Si en algún lugar, por abuso, se hiciesen sacrificios, esto deberá ser considerado supersticioso y los cristianos no podrán asistir de ningún modo. No es nuestra función crear una conciencia errónea, sino iluminar a los alumnos cuando haya alguna duda sobre el significado de tales ceremonias civiles". En cuanto a la enseñanza obligatoria del triple demismo, Costantini escribe: "Según mi juicio personal es lícito, si no enseñar, por lo menos explicar en las escuelas públicas los principios del triple demismo del Dr. Sun-Yat-Sen. Se trata de una materia no optativa, pero impuesta por el gobierno como condición sine qua non. Algunas cosas en el triple demismo son buenas, o por lo menos no malas, y corresponden más o menos o pueden corresponderse con la sociología católica (Rerum Novarum [1891, encíclica de León XIII, planteaba una solución intermedia entre liberalismo y socialismo], Immortale Dei, Codice Sociale). Se debe procurar, en nuestras escuelas, confiar la explicación de esta materia a maestros católicos bien formados en la doctrina y en la sociología cristiana. Algunas cuestiones deben ser explicadas y corregidas..."

El artículo de Civiltà Cattolica resume la posición de los católicos hacia las doctrinas del nacionalismo chino, posición activa, como puede apreciarse, ya que tiende a crear una tendencia "nacionalista católica" con una interpretación particular de las mismas doctrinas. Desde el punto de vista histórico-político, es importante considerar cómo los jesuitas han arribado a este resultado, estudiando todas las publicaciones de Civiltà Cattolica sobre los acontecimientos chinos desde el 25 en adelante. En su libro, el padre D'Elia, previendo la objeción que podrían hacer algunos de sus lectores, que habrían aconsejado más bien el silencio que la publicidad de estas ideas nuevas, con razón responde: --"No hablar de estas cuestiones no quiere decir resolverlas. Se quiera o no, nuestros católicos chinos las conocerán por medio de comentarios tendenciosos u hostiles. Al parecer hay menos peligro al instruirlos nosotros mismos, exponiéndoles directamente la doctrina de Suen Uen. Esforcémonos en hacer ver cómo los chinos pueden ser buenos católicos no sólo al seguir siendo chinos sino también al aceptar algunas teorías de Suen Uen".

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