Relaciones de la cultura china con Europa.

Las primeras noticias sobre la cultura china fueron dadas por los misioneros, especialmente jesuitas, durante los siglos XVII y XVIII. Intorcetta, Herdich, Rougemont y Couplet, entre otros, revelaron a Occidente el universalismo confuciano. Du Halde dejó la Description de l'Empire de la chine (1763); Fourmont, de Glemona, Prémare (1742). En 1815, con la formación en el Colegio de Francia de la primera cátedra de lengua y literatura china, la cultura china fue estudiada por los laicos (no con fines de apostolado católico, como era el caso de los jesuitas, sino con propósitos y métodos científicos); esta cátedra fue dictada por Abel de Rémusat, considerado hoy como el fundador de la sinología [estudio de la lengua y cultura china] europea. Discípulo de Rémusat fue Stanislas Julien, considerado como el primer sinólogo de su tiempo; tradujo una gran cantidad de textos chinos, novelas, comedias, libros de viaje y obras de filosofía, y finalmente resumió su experiencia filológica [estudio de una cultura a través de su lengua y literatura] en la Syntaxe nouvelle [ nueva sintaxis] de la langue chinoise. La importancia científica de Julien se caracteriza por haber conseguido penetrar el carácter de la lengua china y las razones de su dificultad para los europeos, habituados a las lenguas de flexión. También para un chino el estudio de su lengua es más difícil de lo que puede serlo para un europeo el estudio de la propia; el chino debe hacer un doble esfuerzo de memoria y de inteligencia, de memoria para recordar los múltiples significados de un ideograma, de inteligencia para relacionar los ideogramas de modo de encontrar en cada uno la parte conectiva que permite extraer del nexo de las frases un sentido lógico y aceptable. Cuanto más difícil es traducirlo, aun el más experto literato chino debe hacer antes un análisis, más o menos rápido, para la interpretación del texto que lee. En la lengua china la experiencia tiene un valor mayor que en otras lenguas, en las que la primera base para la inteligencia es la morfología, que en chino no existe (me parece difícil aceptar que en chino no existe la morfología: en las descripciones de la lengua china hecha por europeos es necesario tener en cuenta el hecho de que el "sistema de escritura" ocupa necesariamente el primer puesto en orden de importancia, pero ese "sistema" ¿coincide perfectamente con la lengua hablada, que es "la lengua real"? Es posible que la función morfológica en chino esté más ligada a la fonética y a la sintaxis, es decir, a la entonación de los sonidos individuales y al ritmo musical del período; lo que no podría aparecer en la escritura como no sea bajo forma de notación musical, pero también en este caso me parece imposible excluir cierta función morfológica autónoma: sería conveniente ver el librito de Fink sobre los principales tipos de lenguas. Se debe recordar que la función morfológica, también en las lenguas de flexión, tiene como origen palabras independientes que se han convertido en sufijos, etc.; este rasgo puede servir tal vez para identificar la morfología del chino, que representa una etapa lingüística tal vez más antigua que las más antiguas lenguas de las que se conserva documentación histórica. Las noticias aquí resumidas están tomadas de un artículo de Alberto Castellani, "Prima sinologia" [estudio de la lengua y cultura china], publicado en Marzocco del 22 de febrero de 1929).

En chino, "quien más lee más sabe": en efecto, al reducirse todo a sintaxis, sólo una larga práctica con los modos y las cláusulas de la lengua puede dar cierta orientación para la inteligencia del texto. Entre el vago valor de los ideogramas y la comprensión integral del texto debe existir un ejercicio de la inteligencia que, en cuanto a la necesidad de adaptación lógica, es casi ilimitada si se compara con las lenguas de flexión.

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