Formación y difusión de la nueva burguesía en Italia.

Se podría hacer una investigación "molecular" en los escritos italianos del medioevo para determinar el proceso de formación intelectual de la burguesía, cuyo proceso histórico culminó en las Comunas para sufrir luego un proceso de disgregación y de disolución. La misma investigación se podría llevar al período de 1750-1850 cuando aparece la nueva formación burguesa que culmina en el Risorgimento. El modelo que podría servir es el de Groethuysen (Origines de l'esprit bourgeois en France: 1er. vol. L'Eglise et la Bourgeoisie), naturalmente que integrado con los motivos particulares de la historia social italiana. Las concepciones del mundo, del Estado y de la vida contra las que tuvo que combatir el espíritu burgués en Italia no se asemejan a las que existían en Francia.

Foscolo y Manzoni en cierto sentido pueden considerarse como los tipos italianos. Foscolo es el apologista de las glorias literarias y artísticas del pasado (cfr. Sepolcri, Discorsi civili, etc.), su concepción es esencialmente "retórica" (pero se debe observar que en su época esa retórica tenía una eficiencia práctica actual y por eso era "realista"). En Manzoni encontramos nuevos temas, más estrictamente burgueses (técnicamente burgueses). Manzoni exalta al comercio y disminuye a la poesía da retórica). Cartas a Fauriel. En las Opera Inedite hay algunos fragmentos en los que Manzoni critica la unilateralidad de los poetas que desprecian la "sed de oro" de los comerciantes, desconocen la audacia de los navegantes mientras hablan de sí mismos como de seres sobrehumanos. En una carta a Feuriel escribe: "Piensa qué sería más molesto para el mundo, encontrarse sin banqueros o sin poetas, ¿cuál de estas dos profesiones puede servir más?, no digo a las comodidades, sino a la cultura de la humanidad" (cfr. Carlos Franelli, "Il Manzoni e l'idea dello scrittore" en Critica Fascista del 15 de diciembre de 1931). Franelli observa: "Los trabajos de historia y de economía política los coloca más alto que una literatura más bien (?!) ligera. Sobre la calidad de la literatura italiana de entonces hace declaraciones muy explícitas en su carta al amigo Fauriel. En cuanto a los poetas, la tradicional megalomanía de éstos lo ofende. Observa que hoy pierden todo el crédito que tenían en el pasado. Recuerda repetidas veces que quiso bien a la poesía en su "juventud".

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