La reseña de la prensa.

En el periodismo italiano tradicional la sección de reseña de la prensa ha estado siempre poco desarrollada a pesar de que en él la parte polémica siempre tuvo una función, a menudo excesiva. Pero en verdad la polémica ha sido dispersa, ocasional, ligada más al temperamento litigante del individualismo italiano que a un propósito programático de prestar un servicio al público de lectores.

Se debe distinguir entre reseña de la prensa de los diarios de información y reseña de los diarios de opinión: en el primer caso se trata de un servicio de información, es decir, el diario ofrece cotidianamente a sus lectores, ordenados y clasificados, los juicios sobre los acontecimientos en curso publicados por otros diarios (así lo hacen muchos diarios franceses; los diarios italianos ofrecen estas informaciones en los servicios de Roma para los diarios de la capital, etc., es decir, en el cuerpo mismo del diario y como noticia independiente); en los diarios de opinión la sección tiene otra función; sirve para replicar a los propios puntos de vista, para desmenuzarlos y presentar en forma contradictoria todas sus facetas y toda su casuística [sus criterios]. Aparece así cuán útil es "didácticamente" este modo de "repetir" no mecánicamente y sin pedantería las propias opiniones: la "repetición" adquiere un carácter casi "dramático" y de actualidad, como obligación de replicar a un adversario. Según mi conocimiento, la mejor reseña [nota] de la prensa es la de la "Action Française", tanto más si se considera como reseña de la prensa (como lo es en realidad) también el artículo cotidiano de Maurras [Charles, 1868-1952, su fundador; fascista y colaboracionista] Se ve que entre el escrito de Maurras y la reseña de la prensa propiamente dicha de la Action Française hay una división del trabajo; Maurras se reserva los "trozos" polémicos de mayor importancia teórica.

Se debe observar que la reseña de la prensa no puede abandonarse a cualquier mesa de trabajo de la redacción, como hacen con frecuencia algunos diarios; esa sección exige el máximo de responsabilidad política e intelectual y el máximo de capacidad literaria y de inventiva en los enfoques, en los titulares, etc., ya que las repeticiones, necesarias, deberían ser presentadas con el máximo de variedad formal y exterior. (Ejemplo, los "Scampoli" [remanentes] de G. M. Serrati que, a su modo, eran una reseña de la prensa: muy leídos, lo primero que el lector buscaba cada día a pesar de que no eran muy sistemáticos y no siempre de alto nivel intelectual; "Opinioni" de Missiroli en Resto del Carlino y en la Stampa [prensa] (en volumen), como también la sección de "Fromboliere" [hondero] del Popolo d'Italia, la "Dogana" [aduana] en Critica Fascista, la "Rassegna della Stampa" en Italia Letteraria.

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