El "historicismo" de Croce.

¿Cómo puede interpretarse en la filosofía de Croce el problema de "volver a colocar al hombre sobre sus pies", de hacerlo caminar con los pies y no con la cabeza? El problema de los residuos de "trascendencia, de metafísica, de teología", en Croce, es el problema de la calidad de su "historicismo". Croce afirma a menudo y placenteramente, que ha realizado toda suerte de esfuerzos por suprimir de su pensamiento todo resabio residual de trascendencia, de teología, de metafísica, hasta rechazar en filosofía toda idea de "sistema" y de "problema fundamental". Pero ¿es exacto que haya alcanzado su objeto?

Croce se dice "dialéctico" (si bien introduce en la dialéctica, una "dialéctica de los distintos" junto a la dialéctica de los opuestos, aunque no haya conseguido demostrar hasta ahora que ello sea dialéctico, o, exactamente, qué es);* pero el punto que es preciso esclarecer es el siguiente: ¿en el devenir ve el devenir mismo o el "concepto del devenir"? Me parece que de aquí es preciso partir para profundizar en: 1) el historicismo de Croce y, en último análisis, su concepción de la realidad, del mundo, de la vida, es decir, de la filosofía tout court [totalmente corriente]; 2) sus discrepancias con Gentile y el idealismo actual; 3) su incomprensión del materialismo histórico, acompañada por la obsesión del materialismo histórico mismo. Que Croce ha estado siempre obsesionado por el materialismo histórico y lo está aún ahora, no es difícil demostrarlo. Que tal obsesión se ha tornado espasmódica en los últimos años, está demostrado por las indicaciones contenidas en los Elementos de política, por su intervención en el Congreso de Oxford a propósito de la estética del materialismo histórico, por la crítica de las obras completas de Marx y Engels publicada por Critica en 1930; por la indicación contenida en los Capítulos introductorios para una historia de Europa en el siglo XIX, por las cartas a Barbagallo publicadas en la Nuova Rivista Storica de 1928-29 y, especialmente, por la importancia dada al libro de Füllop Miller, como se comprueba a través de algunas notas publicadas por Critica en 1925.

12 Véase si el principio de "distinción", o la que Croce llama la "dialéctica de los distintos", no ha sido determinado por la reflexión sobre el concepto abstracto de Homo oeconomicus, propio de la economía clásica. Puesto que tal abstracción tiene un valor puramente "metodológico" o, más directamente, de técnica científica (es decir, inmediato y empírico), hay que ver de qué manera Croce ha elaborado todo el sistema de los "distintos". De todas maneras, tal elaboración, como, por otra parte, muchos otros aspectos del sistema crociano, habría tenido origen en el estudio de la economía política y, más precisamente, en el estudio de la filosofía de la praxis, lo que no puede significar, sin embargo, que el sistema crociano haya tenido un origen y una determinación inmediatamente "económica". La misma dificultad que muchos filósofos actualistas hallan en comprender el significado y el alcance de la "dialéctica de los distintos", la hallan en comprender el concepto de homo oeconomicus. La investigación tiene dos aspectos: una de carácter lógico y otra de carácter histórico. La primera "distinción" planteada por Croce me parece que ha sido, "históricamente", la del "momento de la economía o de la utilidad", que no coincide ni puede coincidir con la de las economistas en sentido estrecho, puesto que en el momento de la utilidad o económico Croce introduce una serie de actividades humanas que a los fines de la ciencia económica son insignificantes (por ejemplo, el amor).

Si es necesario, en el perenne fluir de los acontecimientos, fijar conceptos sin los cuales la realidad no podría ser comprendida, es necesario, y aun imprescindible, fijar y recordar que realidad en movimiento y concepto de la realidad, si lógicamente pueden ser separados, históricamente deben ser concebidos como unidad inseparable. De lo contrario, sucede lo que a Croce: que la historia se convierte en una historia formal, una historia de conceptos y, en último análisis, en una historia de los intelectuales; es más: una historia autobiográfica del pensamiento de Croce, una historia de moscas de cochera. Croce está cayendo en una nueva y extraña forma de sociologismo "idealista" no menos hilarante e inconducente que el sociologismo positivista.

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