La teoría del valor.

Croce sostiene que la teoría del valor en la economía crítica no es una teoría del valor, sino "otra cosa" fundada en una comparación elíptica, con referencia a una hipotética sociedad futura, etc. Pero la demostración no ha tenido éxito y la refutación de la misma se halla contenida implícitamente en el mismo Croce.* Es preciso decir que el hallazgo de la comparación elíptica es puramente literario; realmente, la teoría del valor-trabajo tiene toda una historia que culmina en las doctrinas de Ricardo, y los representantes históricos de tal doctrina no sabían, ciertamente, hacer comparaciones elípticas.**

* Cfr. el primer capítulo del ensayo Para la interpretación y la crítica, etc.

* Esta objeción ha sido enunciada por el profesor Graziadei en el pequeño volumen Capital y trabajo. Debería verse si fue realizada anteriormente y por quién. Es obvio que no podía tardar en ser formulada.

Hay que ver también si Croce conocía el volumen Das Mehrwert, en el cual está contenida la exposición del desarrollo histórico del valor-trabajo (Confrontaciones cronológicas entre la publicación del Mehrwert, realizada póstumamente y después de los volúmenes 2 y 3 de la Crítica de la economía política, y el ensayo de Croce).

El problema, por lo tanto, es el siguiente: el tipo de hipótesis propia de la economía crítica, que abstrae principios económicos no del hombre en general, de todos los tiempos y lugares, sino de las leyes de un determinado tipo de sociedad, ¿es arbitrario o, al contrario, es más concreto que el tipo de hipótesis de la economía pura? Y puesto que un tipo de sociedad se presenta lleno de contradicciones, ¿es correcto abstraer sólo uno de los términos de la contradicción? Por otra parte, toda teoría es una comparación elíptica, puesto que siempre hay comparación entre los hechos reales y la "hipótesis" depurada de estos hechos. Cuando Croce dice que la teoría del valor no es la "teoría del valor", sino otra cosa, en realidad no destruye la teoría misma, sino que plantea un problema formal de nomenclatura; he aquí por qué los economistas ortodoxos no estaban contentos con su ensayo.* Así, no es válida la observación a propósito del término "plusvalía", el cual, en cambio, expresa con mucha claridad lo que se quiere decir y precisamente por las razones por las que lo critica Croce. Se trata del descubrimiento de un hecho nuevo, el cual es expresado con un término cuya novedad consiste en su formación, realmente contradictoria en relación con la ciencia tradicional. Que no pueden existir "plusvalores" podría ser justo literalmente, pero el neologismo tiene un significado metafórico, no literal; es una nueva palabra que no se resuelve en el valor literal de las formas etimológicas originarias.

* Cfr. en el libro Materialismo histórico y economía marxista, el artículo de polémica con el profesor Racca.

Además de la objeción de que la teoría del valor tiene su origen en Ricardo, el cual, ciertamente, no sabría hacer una comparación elíptica en el sentido que piensa Croce, hay qua agregar otra serie de razonamientos. ¿Es arbitraria la teoría de Ricardo? ¿Y es arbitraria la solución más precisa de la economía crítica? ¿Y en qué punto del razonamiento estaría el arbitrio o el sofisma?

Sería necesario estudiar bien la teoría de Ricardo y especialmente la teoría de Ricardo sobre el Estado como agente económico, como la fuerza que tutela el derecho de propiedad, es decir, el monopolio de los medios de producción. Es cierto que el Estado ut sic [como tal] no produce la situación económica, pero es la expresión de la situación económica; sin embargo, se puede hablar del Estado como agente económico en cuanto el Estado es, ciertamente, sinónimo de tal situación. Si se estudia la hipótesis económica pura, como Ricardo sabía hacerlo, ¿puede prescindirse de la situación de fuerza representada por los Estados y del monopolio legal de la propiedad? Que el problema no es ocioso, está demostrado por los cambios sobrevenidos en la situación de fuerza existente en la sociedad civil, debidos al nacimiento de las Trade Unions, aun cuando no cambian la naturaleza del Estado. No se trata, entonces, de ningún modo, de una comparación elíptica realizada con vistas a una forma social futura, distinta de la estudiada, sino de una teoría resultante de la reducción de la sociedad económica a la pura "economicidad", es decir, al máximo de determinación del "libre juego de las fuerzas económicas"; teoría que partía de la hipótesis del homo oeconomicus, y por lo cual no podía prescindir de la fuerza determinada por una clase en su conjunto, que tenía en el Parlamento a sus Trade Unions, mientras los asalariados no podían coaligarse y hacer valer la fuerza dada por la colectividad a cada individuo.

Ricardo, como también los demás economistas clásicos, era extremadamente desprejuiciado, y la teoría ricardiana del valor-trabajo, cuando fue expresada, no produjo ningún escándalo,* porque en aquel tiempo no representaba ningún peligro y aparecía, solamente, como lo era, como una comprobación objetiva y científica. El valor polémico y de educación moral y política, aun sin perder su objetividad, debía adquirirlo solamente con la Economía crítica. El problema se halla, además, ligado al problema fundamental de la ciencia económica "pura", es decir, de la identificación de lo que deben ser el concepto y el hecho históricamente determinados, independientes de los demás conceptos y hechos pertinentes de las otras ciencias; el hecho determinado de la ciencia económica moderna sólo puede ser el de mercancía, de producción y distribución de mercancías, y no un concepto filosófico como quisiera Croce, para el cual el amor es también un hecho económico, y toda la "naturaleza" es reducida al concepto de economía.

*Cfr la Historia de las doctrinas económicas de Gide y Rits.

Debe hacerse notar aún que, si se quiere, todo el lenguaje es una serie de comparaciones elípticas; que la historia es una comparación implícita entre el pasado y el presente (la actualidad histórica), o entre dos momentos distintos del desenvolvimiento histórico. ¿Y por qué sería ilícita la elipsis si la comparación se hace con una hipótesis futura, en tanto que sería lícita la comparación con un hecho pasado (el cual, en tal caso, es considerado como hipótesis, como punto de referencia útil para comprender mejor el presente)? El mismo Croce, hablando de las previsiones, sostiene que la previsión no es más que un juicio especial sobre la actualidad, que es lo único que se puede conocer, dado que no es posible conocer el porvenir por definición, puesto que no existe y no ha existido, y no puede conocerse lo inexistente.* Se tiene la impresión de que el razonamiento de Croce es más bien de literato y de constructor de frases de efecto.

* Cfr. Conversaciones críticas, serie primera, pp. 150-153.

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