El elemento práctico en la posición de Croce.

¿Pueden haber tenido importancia las amigables advertencias de Einaudi a propósito de su actitud de crítico "desinteresado" de la filosofía de la praxis?*

* Se podría observar que Einaudi no es siempre un lector muy atento y cuidadoso de Croce. En la p. 277 del anuario de 1929 de la Riforma Sociale escribe Einaudi: "Una teoría no debe ser atribuida a quien la intuyó o la enunció por accidente, o expuso un principio del cual podría ser deducida, o se refirió desvinculadamente a las diversas nociones, que aspiraban a ser recompuestas en la unidad". La parte positiva de la proposición está enunciada así: "en otro libro fue asumido como objeto 'deseado' para ser tratado 'particularmente', la proposición siguiente, etc." Croce, en el Materialismo histórico, IV, p. 26 había escrito: "Una cosa es hacer una observación incidental, que es dejada caer sin ser desarrollada, y otra es establecer un principio del cual se deslizan fecundas consecuencias. Una cosa es enunciar un principio genérico y abstracto, y otra es pensarlo realmente y en concreto; una cosa es, finalmente, inventar, y otra, repetir de segunda o tercera mano". La enunciación de Einaudi deriva de la de Croce, pero con las más curiosas impropiedades lingüísticas y empacho teórico. ¿Por qué Einaudi no ha citado a Croce sin rodeos? Quizá porque el pasaje de Croce está contenido un escrito contra el profesor Loria. Otro ejemplo de la superficialidad de Einaudi puede hallarse en el número subsiguiente de la Riforma Sociale, la larga crítica a la Autobiografía de R. Rigola.

Es el mismo problema planteado de otra manera. ¿Cuánto es el elemento práctico que impulsa a Croce a su posición actual de "liquidacionismo"?* Se puede observar que Croce no intenta, de ningún modo, entrar en polémica con los filósofos de la praxis, ya que esta polémica le interesa tan poco que no le impulsa a buscar informaciones un poco más abundantes y exactas que las que dispone evidentemente. Se puede decir que Croce no se interesa tanto por combatir la filosofía de la praxis, como el economismo histórico, es decir, el elemento de la filosofía de la praxis que ha entrado en la concepción del mundo tradicional, disgregándola y tomándola por ello menos resistente "políticamente"; no se interesa tanto por "convertir" a los adversarios, como por reforzar su campo; es decir que Croce presenta como "ofensiva" una actividad que es meramente "defensiva". Si así no fuese, Croce debió (habría debido) rever "sistemáticamente" su obra especializada sobre la filosofía de la praxis, confesar que entonces se había equivocado completamente, demostrar estos errores pasados, en contraste con las opiniones actuales, etc. En un hombre tan cuidadoso y escrupuloso como Croce, el ningún interés hacia la exigencia objetiva de justificar lógicamente esta última transición de su modo de pensar es por lo menos extraño y no puede ser explicado sino por intereses prácticos inmediatos.

* También los juicios de Croce sobre el libro de De Man, La superación del marxismo, muestran que en la actitud de Croce en el período actual, el elemento "práctico" inmediato excede la preocupación y los intereses teóricos y científicos. De Man es realmente una derivación de la corriente psicoanalítica, y toda la presunta originalidad de sus investigaciones está dada por el uso de una terminología psicoanalítica exterior y pegadiza. La misma observación puede hacerse para De Ruggiero, que ha hecho una resención, no sólo de la Superación, sino de la Alegría del trabajo, escribiendo luego unas parrafadas un tanto apresuradas y superficiales sobre Freud y el psicoanálisis, sin poner de relieve que De Man depende de los mismos estrechamente.

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