Croce de 1912 a 1932 (elaboración de la teoría de la historia ético-política), tiende a seguir siendo el líder de las tendencias revisionistas para llevarlas hasta una crítica radical y hasta la liquidación (político-ideológica) del materialismo histórico, inclusive atenuado, y de la teoría económico-jurídica.

Elaboración de la teoría ético-política de la historia. Croce "profundiza" sistemáticamente sus estudios de la teoría de la historia, y esta nueva fase está representada por el volumen Teoría e historia de la historiografía. Pero lo más significativo de la biografía científica de Croce es que continúa considerándose el líder intelectual de los revisionistas, y su ulterior elaboración de la teoría historiográfica es realizada con esa preocupación: quiere llegar a la liquidación del materialismo histórico, pero quiere que este desarrollo se produzca como consecuencia de su identificación con -un movimiento cultural europeo. La afirmación, hecha durante la guerra, de que la guerra misma puede ser considerada como "la guerra del materialismo histórico"; los acontecimientos históricos y culturales de Rusia de 1917 en adelante; estos dos elementos determinan a Croce a desarrollar con mayor precisión su teoría historiográfica, que deberá liquidar toda forma, aun atenuada, de la filosofía de la praxis.* Que las teorías historiográficas están dirigidas contra la filosofía de la praxis, lo dice Croce explícitamente en una breve polémica con Corrado Barbagallo publicada en la Nuova Rivista Storica de 1928-29.**

* Ya antes de la guerra: teorías "activistas", fundadas en concepciones irracionalistas --desarrollo de las mismas en la posguerra--; reacción de Croce (Cfr. Historia de Italia y luego discursos y escritos sobre "Historia y antihistoria").

** Es de tomar en cuenta la actitud del profesor Luigi Einaudi hacia algunas publicaciones de Croce que expresan esta fase "liquidacionista". Según Einaudi, Croce hace todavía demasiadas concesiones a la filosofía de la praxis, al reconocer a este movimiento de cultura determinados méritos científicos.

La documentación del hecho de que Croce siente con fuerza ser el líder de una corriente intelectual europea, y que juzga prominente su posición, con las obligaciones que de ello se derivan, se puede ver especialmente en la Historia de Italia; pero ello resulta también de toda una serie de escritos ocasionales y de críticas publicadas en la Critica. Hay que recordar también ciertos reconocimientos que son documentos de tal función dirigente: el más curioso es el de Bonomi, en su libro sobre Bissolati.* Prefacio de Schiavi al libro de De Man. Para el período de 1890-900 es interesante la carta de Horacio Raimondo reproducida por el profesor Castellano en su volumen sobre la fortuna de las ideas crocianas.**

* Sería interesante ver si Bonomi se refiere a Croce en sua Vie Nuove.

** Introducción al estudio de las obras de Croce, Laterza, Bari.

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