El "instrumento técnico"

La concepción del "instrumento técnico" es totalmente errónea en el Ensayo popular.* Del ensayo de B. Croce sobre Achille Loria (Materialismo histórico y economía marxista) surge que precisamente Loria fue el primero en sustituir arbitrariamente (o por vanidad pueril de realizar descubrimientos originales), la expresión "fuerzas materiales de producción" y "conjunto de las relaciones sociales" por la de "instrumento técnico".

* La teoría del materialismo histórico - Manual popular de sociología marxista, N. Bujarin, Moscú, 1921

En el Prefacio de la Crítica de la economía política se dice: "En la producción social de su vida los hombres contraen relaciones determinadas, necesarias e independientes de su voluntad, es decir, relaciones de producción que corresponden a un determinado grado de desarrollo de las fuerzas materiales de producción. El conjunto de tales relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, es decir, la base real sobre la cual se eleva una superestructura política y jurídica, y a las cuales corresponden determinadas formas sociales de la conciencia... En determinados momentos de su desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción preexistentes (es decir, con las relaciones de propiedad, que es el equivalente jurídico de tal expresión) en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas evolutivas de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de dichas fuerzas. Entonces se abre una época de revolución social. El cambio que se ha producido en la base económica trastorna más o menos rápidamente toda la colosal superestructura... Una forma social no perece hasta tanto no se hayan desarrollado todas las fuerzas productivas que pueda contener, y las nuevas relaciones de producción no se sustituyen jamás en ella si antes las condiciones materiales de su existencia no han sido incubadas en el seno de la vieja sociedad" (Traducción de Antonio Labriola en el escrito En memoria). Y he aquí un arreglo de Loria (en La tierra y el sistema social), p. 10, Drucker, 1892; pero Croce afirma que en otros escritos de Loria hay otros arreglos): "A un determinado estadio del instrumento productivo corresponde, y sobre éste se erige, un determinado sistema de producción, es decir, de relaciones económicas, que dan origen a todo el modo de ser de la sociedad. Pero la evolución incesante de los métodos productivos genera, antes o después, una metamorfosis radical del instrumento técnico, lo cual hace intolerable dicho sistema de producción y de economía, el cual tiene sus bases en el estadio anterior de la técnica. Entonces, la forma económica envejecida es destruida mediante una revolución social y sustituida por una forma económica superior, correspondiente a la nueva fase del instrumento productivo.*

* Un ensayo brillantísimo y digno de fama ha escrito Loria sobre el instrumento técnico en el artículo La influencia social del aeroplano, publicado en la Rassegna Contemporanea del duque de Cesaro, en un fascículo de 1912.

Croce agrega que en el Capital (vol. I, pp. 143, 335-6 y ss.) y en otras partes se pone de relieve la importancia de los inventos técnicos y se invoca una historia de la técnica, pero no existe ningún escrito en el cual el "instrumento técnico" sea convertido en causa única y suprema del desarrollo económico. El pasaje del Zur Kritik contiene las expresiones "grado de desarrollo de las fuerzas materiales de producción", "modo de producción de la vida material", "condiciones económicas de la producción" y otros similares, que afirman efectivamente que el desarrollo económico está determinado por condiciones materiales, pero no se reducen éstas a la sola "metamorfosis del instrumento técnico". Croce agrega más adelante que el fundador de la filosofía de la praxis no ha propuesto jamás una indagación en torno a la causa última de la vida económica. "Su filosofía no era tan barata. No había 'coqueteado' en vano con la dialéctica de Hegel, como para andar buscando luego las causas últimas".

Debe hacerse notar que en el Ensayo popular no se halla reproducido el mencionado pasaje del prefacio al Zur Kritik, ni se lo menciona. Cosa bastante extraña, tratándose de la fuente auténtica más importante para la filosofía de la praxis. Por otra parte, en este orden de cosas, el modo de pensar expuesto en el Ensayo no es diferente al de Loria, sino quizá más criticable y superficial. En el Ensayo no se comprende exactamente qué son la estructura, la superestructura, el instrumento técnico; todos los conceptos generales son nebulosos y vagos. El instrumento técnico es concebido de manera tan genérica, que significa cualquier arnés o utensilio, los instrumentos que usan los hombres de ciencia en sus experimentos y... los instrumentos musicales. Este modo de plantear la cuestión torna las cosas inútilmente complicadas.

Partiendo de este modo barroco de pensar, surge toda una serie de problemas barrocos. Por ejemplo: las bibliotecas, ¿son estructuras o superestructuras? ¿Y los gabinetes experimentales de los hombres de ciencia? Si se puede sostener que un arte o una ciencia se desarrollan debido al desarrollo de los respectivos instrumentos técnicos, ¿por qué no podría sostenerse lo contrario y, además, que ciertas formas instrumentales son al mismo tiempo estructura y superestructura? Se podría decir que ciertas superestructuras tienen una estructura particular, aun siendo superestructuras; así, el arte tipográfico sería la estructura material de toda una serie y, más aún, de todas las ideologías, y bastaría la existencia de la industria tipográfica para justificar materialisticamente toda la historia. Quedaría luego el caso de la matemática pura, del álgebra, que como no tiene instrumentos propios no podrían desarrollarse. Es evidente que toda la teoría sobre el instrumento técnico del Ensayo es sólo un abracadabra y puede ser comparada con la teoría de la "memoria", inventada por Croce para explicar por qué los artistas no se contentan con concebir sus obras sólo idealmente, sino que las escriben o las esculpen, etc. (con la formidable objeción de Tilgher, a propósito de la arquitectura, de que sería un poco grosero creer que el ingeniero construye un palacio para mantener el recuerdo del mismo, etc.). Es cierto que todo ello es una desviación infantil de la filosofía de la praxis, determinada por la barroca convicción de que cuanto más se recurre a objetos "materiales", más ortodoxo se es.

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