Un repertorio de filosofía de la praxis.

Seria utilísimo un inventario crítico de todos los problemas que han sido planteados y discutidos en torno a la filosofía de la praxis, con amplias bibliografías críticas. El material para semejante obra enciclopédica especializada es tan extenso, disperso, de tan diverso valor, se halla en tantos idiomas, que solamente un comité de redacción podría elaborarlo en un tiempo no breve. Pero la utilidad que tendría una compilación de tal género sería de una importancia inmensa tanto en el campo científico cono en el escolástico, y para los estudiosos libres. Se convertiría en un instrumento de primer orden para la difusión de los estudios sobre la filosofía de la praxis, y para la consolidación como disciplina científica, separando netamente dos épocas: la moderna y la precedente, de aprendizaje; repetición mecánica y diletantismos periodísticos.

Para construir el proyecto debería estudiarse todo el material del mismo tipo publicado por los católicos de varios países a propósito de la Biblia, de los Evangelios, de la Patrología [tratado sobre los Santos Padres], de la Liturgia, de la Apologética [fundamentación pretendidamente científica de la verdad de la religión católica], grandes enciclopedias especializadas, de variado valor, pero que se publican continuamente y mantienen la unidad ideológica de centenares de miles de sacerdotes y altos dirigentes que forman el andamiaje y la fuerza de la iglesia católica. (Para la bibliografía de la filosofía de la praxis en Alemania deben verse las compilaciones de Ernest Drahn, citadas por él mismo en la introducción a los números 6068-69 de la Reklam Universal Bibliothek).

Debería hacerse para la filosofía de la praxis un trabajo como el que ha hecho Bernheim para el método histórico.*

* E. Bernheim, Lehrbuch der Historichen Methodo, 6 ed., 1908, Leipzig. Dunker und Humblot, traducido al italiano y publicado por el editor Sandron de Palermo [Traducido parcialmente (N. de la R.)].

El libro de Bernheim no es un tratado de la filosofía del historicismo, no obstante que esté implícitamente ligado a ella. La llamada "sociología de la filosofía de la praxis" debería ser a esta filosofía como el libro de Bernheim es al historicismo en general, es decir, una exposición sistemática de los cánones prácticos de investigación y de interpretación para la historia y la política; una recopilación de criterios inmediatos, de cautelas críticas, etc., una filología [estudio de una cultura a través de la lengua y literatura] de la historia y de la política, como son concebidas por la filosofía de la praxis. En algunos órdenes, debería hacerse para ciertas tendencias de la filosofía de la praxis (casualmente las más difundidas, debido a su tosquedad) la misma crítica (o. tipo de crítica) que el historicismo moderno ha hecho del viejo método histórico y de la vieja filología, los cuales habían conducido a formas ingenuas de dogmatismo y sustituido la interpretación y la construcción históricas por la descripción exterior y el amontonamiento de fuentes no elaboradas a menudo acumuladas desordenada e incoherentemente. La fuerza mayor de estas publicaciones consistía en esa especie de misticismo dogmático que se había ido creando y que se expresaba en la afirmación no justificada que se era partidario del método histórico y de la ciencia.*

* En relación con estos argumentos, ver algunas observaciones de la serie "Reviste tipo" y aquellas en torno a un "Diccionario Crítico". [Estas notas han sido publicadas en otro volumen de las obras de Gramsci (N. de la R.)].

 

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