"Chimere" [Quimera] de Chiarelli, en el Carignano. El ingeniero Claudio Rialto es un hombre de negocios; se cree un fuerte y es un débil; cree lograr el dominio del mundo y es una marioneta en el puño del banquero Rogai. Marina Rialto, su esposa, es una mujer como hay pocas: tiene conciencia, tiene ideales y un concepto general de su vida de esposa amada y amante.

Al final del tercer acto Marina duerme en un sofá, cansada por las excesivas emociones. Su marido, repuesto después de una amenaza clamorosa de quiebra y de cárcel, duerme tranquilo a la cabecera de la esposa adormecida: el banquero Rogai duerme también seguro que al día siguiente Marina será su amante.

La originalidad de la comedia consiste en esto: el ideal, que de costumbre se infringe y por lo tanto se llama ideal infringido, en el segundo acto se pega un tiro de revólver, no muere y por lo tanto no puede llamarse ideal "revolverado"; el infeliz ideal vive agonizando por haber agarrado la tuberculosis galopante y en el tercer acto muere por un golpe de aire. Y su muerte es justamente lo que provoca el tercer acto de los amodorrados. Chiarelli en resumidas cuentas exterioriza el Bien y el Mal en dos fantasmas, que se combaten ferozmente en lo íntimo de toda conciencia bien y mal nacida: un poeta es el bien, es el ideal, es la pureza, etc., etc. que quisiera la esposa toda para sí; un fallido vicioso, borrachín, cínico, charlatán, es la burla de la realidad que, como Satanás, tira de las piernas a la gente y la expide a la caldera de pez y de azufre.

El ingeniero Claudio Rialto, un débil que se cree fuerte, un hombre que se cree luchador y solamente es un energúmeno sin calidad para el heroísmo, se revela en su pequeñez a su mujer: quebrado, se desespera, se contorsiona como un gusanillo atacado por un escorpión. El banquero Rogai que lo ha arruinado para extorsionar a Marina ofrece a ésta salvarlo después de la recompensa. ¡Marina vacila y el ideal-poeta se pega un tiro, mortal pero no inmediatamente!

El ideal vuelto tísico, se descompone y es natural que muera de un golpe de aire mientras Rogai besa a Marina: el Cinismo ebrio y deforme triunfa y ríe silenciosamente.

La comedia ha obtenido un éxito contradictorio: una parte del público temía haber sido tomado en broma, otra parte encontraba en los personajes simbólicos, significados profundos, dignos de pensamiento y de madura reflexión. Ha divertido mucho el espectáculo del borracho en escena que habla claro, diciendo pan al pan y vino al vino: un borracho en escena divierte siempre.

(Febrero 7 de 1920)

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