"Il chiostro" [El claustro] de Verharen, en el Chiarella. Una nota de traducción impresa en el programa de la velada, advierte:

"El drama está dominado por una concepción "claustral" de la vida que golpea y choca contra una opuesta concepción "humana" de la misma vida. Pero sobre el drama dominado por el choque de estas dos concepciones opuestas está, aparentemente, el drama que se opera en una conciencia, en la del protagonista principal del "fraile Baltasar".

"Digo aparentemente porque quien se fija bien no puede escapársele que el drama de fray Baltasar es en su fondo generado por el choque en sí mismo de estas dos concepciones de la vida: la concepción "claustral" y la "humana". Asir lúcidamente todo el significado del drama".

La personalidad del protagonista tanto de esta como de cualquiera otra obra teatral, puede ser asida y reconstruida por la interpretación del actor que la personifica. Por la "interpretación" del actor Tempesti no parecería que el protagonista tenga una personalidad "dialéctica", viviente y desarrollándose por el golpe de dos concepciones de la vida. Aparece sólo la "manera" de recitar propia de Tempesti formada en la repetición en tirada continua de las obras teatrales de Sem Benelli. Algunas otras cosas aparecen sin embargo con claridad: la separación entre el actor y las palabras que el actor recita, la separación entre el significado de las palabras, entre la vida interior que las palabras expresan y los gestos, los movimientos, las contorsiones, las muecas del actor. Demuestra claramente que el protagonista se presenta ante el público recubierto con una máscara: la máscara de los protagonistas de la garganta canora y del alma leñosa de las obras de Sem Benelli. Y así es presentado al público un drama de Verharen...

(Diciembre 24 de 1919)

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