"Il piacere dell'onestà" [El placer de la honestidad] de Pirandello en el Carignano. Luigi Pirandello es un "ardito" * del teatro. Sus comedias son otras tantas bombas de mano que estallan en los cerebros de los espectadores y producen derrumbamientos de banalidad, ruinas de sentimientos, de pensamientos, Luigi Pirandello tiene el gran mérito de hacer por lo menos fulgurar imágenes de vida que salen fuera de los esquemas habituales de la tradición y que, sin embargo, no puede iniciar una nueva tradición, no pueden ser imitadas, no pueden determinar el cliché de moda. Hay en sus comedias un esfuerzo de pensamiento abstracto que tiende siempre a concretarse en representación y, cuando lo logra, da frutos insólitos en el teatro italiano, de una plasticidad y de una evidencia fantástica admirables. Así acontece en los tres actos del Piacere dell'onestá. Pirandello representa un hombre que vive la vida pensada, la vida como programa, la vida como "pura forma". No es un hombre común, este Angel Baldovino. Ha sido un bribón, es un despojo, según las apariencias. No es, en realidad sino un hombre con quien la sociedad ha cometido la injusticia de ser como es, para quien la "pura forma" está en realidad adecuada al resto de la realidad. Baldovino se inserta en la comedia en un ambiente favorable y vive su vida. Se convierte en marido legal de una noble señorita que ha sido hecha madre por un hombre casado. Acepta la parte; imponiéndose compromisos de honestidad e imponiéndolos a los demás y desarrolla su pensamiento. Resulta de pronto embarazoso: su pensamiento se realiza para sí, pero desconcierta a todo el ambiente y llega a ese punto muerto previsto por Baldovino más paradojal para los otros; es necesario que el marqués Fabio, el seductor, se vuelva ladrón, para que la "pura forma" se desarrolle en toda su lógica y Baldovino parezca ser el ladrón, aun admitiendo todos los interesados que el verdadero ladrón es el marqués, y que no impunemente se aceptan contratos en los que la lógica y la voluntad de uno decidido a respetarlos, son elementos esenciales. Llegados a este punto de descomposición y de disolución psicológica, la comedia toma un giro peligroso y un poco confuso. Las reacciones sentimentales llevan la mejor parte: la bribonería efectiva del marqués Fabio resalta con una evidencia humorística catastrófica y la mujer putativa se convierte en mujer efectiva y apasionada de Baldovino que no es un bribón ni un caballero sino tan solo un hombre que quiere ser una y otra cosa y sabe ser efectivamente caballero, trabajador, porque estas palabras son sólo atributos contingentes de un absoluto que solo el pensamiento y la voluntad crean y alimentan.

* ardito: atrevido, valiente, intrépido (N. del T.).

La comedia de Pirandello ha tenido un crescendo de aplausos debido a la virtud de persuasión insita en el proceso fantástico de la trama. Ruggero Ruggeri representaba el papel de Baldovino, la Vergani la de la señorita, luego, señora Valdovino, Martelli la del marqués Fabio. Con Pettinello y la Mosso presentaron un conjunto interpretativo inmejorable, lo que contribuyó a poner más de relieve el diálogo apretado y lleno de escorzos de la comedia.

(Noviembre 29 de 1917).

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