CRONICAS TEATRALES (del "Avanti", 1916-1920)

"Hamlet", con Ruggeri en el Carignano. La compañía de R. Ruggeri ha repuesto Hamlet y si el laudable esfuerzo que el actor ha hecho para dar de Hamlet una representación plenamente humana no puede sin embargo decirse que Shakespeare haya sido bien interpretado. Seguro: porque en las obras del trágico inglés no existe sólo el protagonista y la tragedia no es únicamente su tragedia. La característica de la obra maestra (dicho así, en general) consiste en la saturación de poesía de cada palabra, de cada acto, de cada persona del drama; nada hay inútil, nada que descuidar, aún cualquier pequeña señal concurre a la catástrofe y es indispensable para justificarla. Vuélvase trágico sólo a Hamlet y déjese a los otros en la penumbra y la tragedia corre el riego de convertirse en un drama de arena, una carnicería caprichosa y casual. Todos los personajes son grandes en la concepción shakespeariana: fuertemente puestos de relieve y tomados en cl turbión de fatalidad que tiene en Hamlet la víctima principal y si no se alcanza a dar todo aquello que exige la concepción de la obra, Hamlet continuará siendo piedra de toque para la virtud plástica de nuestros mejores actores pero no será el Hamlet de Shakespeare y el público, persuadido sin embargo de haber escuchado una obra maestra (todos lo dicen y desde hace tanto tiempo) saldrá del teatro con alguna decepción y levemente inclinado a no creer del todo en las obras maestras.

(Febrero 20 de 1916)

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