-70- Antonio Labriola. Sería de gran utilidad un resumen objetivo y sistemático (aun de tipo escolástico-analítico) de todas las publicaciones de Antonio Labriola sobre la filosofía de la praxis, para sustituir los volúmenes agotados. Un trabajo de ese género es preliminar a toda iniciativa destinada a volver a poner en circulación -la posición filosófica de Labriola, que es muy poco conocida fuera de un círculo estrecho. Es sorprendente que en sus Memorias, León Bronstein [Trotzky] hable del dilettantismo de Labriola. No se comprende este juicio (a menos que signifique separación entre la teoría y la práctica en la persona de Labriola, lo que no parece ser el caso), si no es como reflejo inconsciente de la pedantería seudocientífica del grupo intelectual alemán que tanta influencia tuvo en Rusia. En realidad, al afirmar Labriola que la filosofía de la praxis es independiente de toda otra corriente filosófica, que es autosuficiente, resultaba ser el único que había buscado construir científicamente la filosofía de la praxis.

La tendencia dominante se ha manifestado en dos corrientes principales:

1) La llamada ortodoxa, representada por Plejánov (cfr. Los problemas fundamentales),* que no obstante sus afirmaciones en contrario, cae en el materialismo vulgar. Allí no se ha encarado bien el problema de los "orígenes" del pensamiento del fundador de la filosofía de la praxis: un estudio cuidadoso de la cultura filosófica de Marx (y el ambiente filosófico en que se formó directa e indirectamente) es, ciertamente, necesario, pero como premisa para el estudio, mucho más importante, de su filosofía propia y "original", la cual no puede reducirse a algunas "fuentes" o a su cultura personal. Es necesario, en primerísimo lugar, tomar en cuenta su actividad creadora y constructiva. El modo de plantear el problema por parte de Plejánov es típico del método positivista y muestra sus escasas facultades especulativas e historiográficas.

* Plejánov, J. V., Osnovnye vespry marxismo, San Petersburgo, 1908, reeditado de las Obras (24 vols.), Instituto Marx-Engels-Lenin de Moscú, vol. XVIII.

2) La tendencia "ortodoxa" ha determinado a su opuesta: la de vincular la filosofía de la praxis al kantismo o a otras tendencias no positivistas o materialistas, llegando a la conclusión "agnóstica" de Otto Bauer *, que en su librito sobre la Religión escribe que el marxismo puede ser sostenido e integrado por cualquier filosofía, hasta por el tomismo [doctrina de S. T. de Aquino]. Esta segunda no es una tendencia en el sentido estrecho de la palabra, sino un conjunto de todas las tendencias, que no aceptan la llamada "ortodoxia", incluso la freudiana de De Man.

* 1881-1938. Canciller del gobierno socialista de Viktor Adler (1918) se exilió en Checoslovaquia tras el golpe de Estado de Dollfuss (1934) y tras la invasión de Hitler continuó dirigiendo el P.S. clandestino en París. Como teórico fue miembro destacado del austromarxismo.

¿Por qué razón Labriola y su concepción del problema filosófico han tenido escasa fortuna? Se puede decir a este respecto lo que dijo Rosa [Luxemburg] a propósito de la economía crítica y de sus problemas más elevados: en el período romántico de la lucha, durante el Sturm und Drang popular [tormenta y tensión], todo el interés va dirigido hacia las armas más inmediatas; hacia los problemas de táctica, hacia la política y los más sencillos problemas culturales en el campo filosófico. Pero desde el momento en que un grupo subalterno se toma realmente autónomo y hegemónico, cuando crea un nuevo tipo de Estado, nace concretamente la exigencia de construir un nuevo- orden intelectual y moral, es decir, un nuevo tipo de sociedad. De allí surge la exigencia de elaborar conceptos más universales, las armas ideológicas más refinadas y decisivas. Por ello aparece la necesidad de volver a poner en circulación a Antonio Labriola y hacer predominar su concepción del problema filosófico. Se puede así plantear la lucha por una cultura superior autónoma, la parte positiva de la lucha que se manifiesta en forma negativa y polémica con los a privativos y los anti (anticlericalismo, ateísmo, etc. ). Se da así una forma moderna y actual al humanismo laico tradicional, que debe ser la base ética del nuevo tipo de Estado.¨*

* El tratamiento analítico y sistemático de la concepción filosófica de Antonio Labriola podría convertirse en la sección filosófica de una revista de tipo medio (Voce, Leonardo, Ordine Nuovo). Sería necesario compilar una bibliografía internacional sobre Labriola (Neue Zeit, etc.).

 Cfr. Cuaderno 3 (XX), p,p . 16-17

 

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