AL CE DEL PCI

Queridos camaradas,

En la última sesión del Pres. [Presidium de la Internacional Comunista] se decidió que en Italia sea publicado un cotidiano obrero redactado por el CE, al que podrán dar su colaboración política los terzinternazionalisti [partidarios de la Tercera Internacional] excluidos del PS [Partido Socialista Italiano]. Quiero trasmitirles mis impresiones y opiniones al respecto.

Creo que, dada la situación italiana, es muy útil y necesario que el periódico sea confeccionado de modo tal de asegurar su existencia legal por el mayor de los tiempos posibles. Así, no sólo el periódico no deberá tener indicación alguna de partido, sino que deberá ser redactado de modo que su dependencia de hecho de nuestro partido no aparezca con demasiada claridad. Deberá ser un periódico de izquierda, de la izquierda obrera que sigue fiel al programa y a la táctica de la lucha de clases, que publicará las actas y discusiones de nuestro partido, como lo hará posiblemente también con las actas y las discusiones de los anarquistas, de los republicanos, o de los sindicalistas y dará su juicio con un tono desinteresado, como si tuviera una posición superior a la lucha y se colocara desde un punto de vista "científico". Comprendo que no es muy fácil fijar todo esto en un programa escrito; pero la importancia no está en fijar un programa escrito, sino sobre todo en asegurarle al propio partido que en el campo de las izquierdas obreras tiene históricamente una posición dominante, una tribuna legal que le permita llegar a las más vastas masas con continuidad y en forma sistemática.

Los comunistas y los serratianos colaborarán en el periódico manifiestamente, es decir firmando los artículos con nombres de elementos conocidos, según un plan político, que tenga en cuenta mes por mes, y diría semana por semana, la situación general del país y de las relaciones que se desarrollan entre las fuerzas sociales italianas. Será preciso estar atentos a los serratianos, que tenderán a transformar el periódico en un órgano de fracción en la lucha contra la dirección del PS. Será preciso ser muy severos frente a esto e impedir toda degeneración. La polémica se liará necesariamente, pero con espíritu político, no de secta, y dentro de ciertos límites. Será preciso estar en guardia contra las tentativas de crearle una situación "económica" a Serrati, que está desocupado y muy probablemente será propuesto por sus compañeros como redactor ordinario. Serrati colaborará firmando y no firmando; sus artículos firmados deberán sin embargo ser fijados en una cierta medida y los no firmados deberán ser aceptados por nuestro CE. Será necesario encarar con los socialistas o mejor con el espíritu socialista de Serrati, Maffi, etc., polémicas de principio que serán útiles para reafirmar la conciencia comunista de las masas y para preparar aquella unidad y homogeneidad de partido que habrá menester después de la fusión para evitar una recaída en la caótica situación de 1920.

Yo propongo como título l'Unità puro y simple, que tendrá un significado para los obreros y otro significado más general, porque creo que después de la decisión del Ejecutivo Ampliado [de la internacional Comunista] sobre el gobierno obrero y campesino, nosotros debemos dar una importancia especial a la cuestión meridional, es decir a la cuestión en la cual el problema de las relaciones entre obreros y campesinos se plantea no sólo como un problema de relación de clases, sino también y especialmente como un problema territorial, es decir como uno de los aspectos de la cuestión nacional.

Personalmente creo que la consigna "gobierno obrero y campesino" debe ser adaptada en Italia del siguiente modo: "República federal de los obreros y campesinos". No sé si el momento actual es favorable para esto, pero creo no obstante que la situación que el fascismo va careando y la política corporativa y proteccionista de los confederales conducirá a nuestro partido a esta consigna. Estoy preparando al respecto un informe para ustedes que deberán discutir y examinar. Si resulta útil, después de algunos números podrá iniciarse en el periódico una polémica con seudónimos y observar qué repercusiones tiene en el país y en los estratos de izquierda de los populares y de los democráticos que representan las tendencias reales de la clase campesina y han tenido siempre en su programa la consigna de la autonomía local y de la descentralización. Si ustedes aceptan la propuesta del título: l'Unità, dejarán el campo libre para la solución de estos problemas y el título será una garantía contra las degeneraciones autonomistas y contra las tentativas reaccionarias de dar interpretaciones tendenciosas y policiales a las campañas que se podrán hacer. Por lo demás, creo que el régimen de los sóviets, con su centralización política dada por el partido comunista y con su descentralización administrativa y su vitalización de las fuerzas populares locales, encuentra una óptima preparación ideológica en la consigna: República federal de los obreros y campesinos.

Saludos comunistas,

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